Frenética caza de votos en EE.UU.

Por Hugo Alconada Mon

WASHINGTON.? "¡Vayan a votar ya mismo!", convocó ayer, casi como una súplica, Barack Obama a los miles de seguidores que fueron a verlo y escucharlo a las escalinatas de la Legislatura de Ohio, uno de los estados claves de esta campaña. Pero el candidato demócrata ?al igual que su rival republicano, John McCain, en New Hampshire y Pensilvania? no sólo le hablaba a la multitud, sino a los más de diez millones de indecisos que mañana podrían definir la contienda.

"¡No lo retrasen más, porque tenemos trabajo por hacer!", arengó Obama, el favorito en todas las encuestas. "¡No podemos permitir que esta vez se nos escape!"

Tanto Obama como McCain aceleraron al máximo durante el fin de semana para sacar de sus casas y empleos a los votantes. Las cifras impresionan: más de 6 millones de llamadas telefónicas, cientos de miles de voluntarios desperdigados por todo el país con listas de las puertas a las que deben tocar y las personas a las que deben persuadir, más folletos y cartas entregados en mano o por correo, actos en las calles y mensajes en la Web.

Obama optó por concentrarse ayer en Ohio, estado donde George W. Bush ganó en 2004, pero que el postulante demócrata confía en que podrá capturar, al igual que otros bastiones republicanos. Para eso necesitará persuadir a indecisos e independientes.

"Estamos pasando mucho tiempo ahí porque sentimos que tenemos una posibilidad de ganar varios de esos estados", explicó el principal estratego de su campaña, David Axelrod. "Por eso estamos trabajando en los estados que se decían ??rojos??", sostuvo, en alusión al color republicano. Las encuestas parecen darle la razón. Dos de cada tres de los 30 millones de estadounidenses que ya votaron afirmaron que lo hicieron por Obama, que en el nivel nacional encabeza las encuestas por 51 a 43 por ciento, según un relevamiento de Gallup difundido ayer, que estimó que aún hay un cinco por ciento de indecisos.

Otras encuestas nacionales presentadas ayer también dan márgenes de más de cinco puntos al demócrata. Y en el caso del sondeo de ABC News/Washington Post la ventaja se estira 11 puntos, con un 54 a 43 por ciento a favor de Obama.

Similares datos surgen de las contiendas en Ohio y otros estados republicanos como Florida, Carolina del Norte, Virginia, Colorado y Nevada.

"No hay duda de que estamos en una batalla cuesta arriba", reconoció el director político del Comité Nacional Republicano, Rich Beeson, que de todos modos promete pelear hasta el final.

"No vamos al día de la votación con dudas sobre si hemos abandonado algún estado. Todavía tenemos muchos votantes que podemos convencer de que voten y vamos a lograrlo", añadió.

El combativo espíritu republicano se apoya en los datos que surgen de algunas encuestas, tal como expuso el jefe de la campaña, Rick Davis, en un memo que sus colaboradores pasaron a LA NACION.

Allí señala que McCain recuperó terreno en los últimos días, que está "dentro del margen de error en cuatro encuestas nacionales" y que un relevamiento de la Associated Press estimó que "uno de cada siete votantes está indeciso. Esta carrera aún puede ser ganada".

Fruto de la convicción o de la necesidad, el veterano senador por Arizona se muestra confiado en su victoria.

"He estado en muchas campañas. Sé que la oportunidad está ahí", indicó a sus seguidores en Pensilvania -donde ganó Kerry en 2004 y Al Gore en 2000-, aunque los sondeos en ese estado lo muestran entre 6 y 7 puntos detrás de Obama.

Aun así, el candidato republicano exudó optimismo: "Les vuelvo a decir mis amigos: vamos a ganar aquí. Tenemos dos días, golpeen cada puerta; con su ayuda podemos ganar. Necesitamos su cooperación, necesitamos una nueva dirección y tenemos que pelear por ella", sentenció. Y agregó: "Mis amigos, ¡Mac está de regreso!".

Recta final

Ya en la recta final para las urnas, el Partido Republicano completó su "programa de 72 horas", que incluyó el contacto directo o por teléfono de 3 millones de votantes, el sábado, y otro tanto ayer. También lanzó una nueva ola de avisos televisivos en los bastiones donde, según estiman, se definirá su suerte: Pensilvania, Florida, Ohio, Virginia, Carolina del Norte.

La ofensiva también incluyó millones de llamadas telefónicas con un mensaje grabado por Hillary Clinton.

Lo que hizo el equipo de McCain fue difundir una frase de la senadora durante las primarias: "En la Casa Blanca no hay tiempo para discursos y capacitación laboral. El senador McCain llevará con él una vida de experiencia. El senador Obama llevará un discurso que dio en 2002".

La devolución de gentilezas no se hizo esperar. "Estoy encantado de apoyar a John McCain" es la frase con la que los demócratas martillan en su último aviso electoral. ¿El protagonista? El muy polémico e impopular vicepresidente Dick Cheney, con la incómoda ofrenda para su candidato, que lanzó anteayer desde el estado de Wyoming.

"Me alegro de que haya elegido a una compañera con talento ejecutivo, sentido común y carácter fuerte, nuestra próxima vicepresidenta, Sarah Palin", añade el vicepresidente. ¿El remate? Dos fotos de McCain con Bush. "Ese no es el cambio que necesitamos", sentencia el aviso demócrata.

Como los republicanos, los demócratas también desplegaron lo que llaman su "ejército de persuasión", encarnado por cientos de miles de voluntarios que recorren sus barrios para instar a sus vecinos a que voten, si es posible, ya mismo.

Sólo en Ohio, por ejemplo, más de 10.000 seguidores contactaron a un millón de potenciales votantes durante los últimos cinco días.

Mientras tanto, las giras de ambos candidatos -al igual que las que protagonizan sus segundos, Joe Biden y Sarah Palin- son aún más vertiginosas y agotadoras.

Ayer, Obama pasó por tres ciudades de Ohio -en Cleveland estuvo con el popular cantante Bruce Springsteen- y hoy trasladará su campaña a los estados de Florida, Carolina del Norte y Virginia

En tanto, McCain también pasará por Florida y Virginia, pero además volará a Indiana, Nuevo México y Nevada, y enfilará hacia Pensilvania mañana, quizá también Tennessee y de allí definitivamente irá a su estado, Arizona, para votar y esperar un recuento que rompa con todos los pronósticos.

CÓMO VOTAN

MICHELLE WEISBROD

Maestra, 44 años

"Voto por John McCain; creo que con Sarah Palin hace una combinación casi perfecta. El es combativo y tiene experiencia; ella representa los verdaderos valores de las familias norteamericanas. Barack Obama es un buen líder, pero su currículum está vacío. La crisis financiera por ahora no me ha afectado mucho, pero ya empecé a ahorrar algo para prepararme para los tiempos malos que se vienen en este país".

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