Frenaron una jugada K en el Consejo de Magistratura

Frenaron una jugada K en el Consejo de Magistratura
Rechazaron un intento de nombrar ternas de candidatos a jueces federales.
En medio de los cruces entre la Justicia y el Gobierno, ayer asumió el nuevo presidente del Consejo de la Magistratura, el juez Luis Cabral, rodeado de las máximas autoridades judiciales. Previamente, el kirchnerismo había fracasado en su intento de aprobar antes de fin de año el polémico concurso para ocupar las cuatro vacantes en los juzgados federales. Pero logró frenar un cambio en la estratégica administración del Poder Judicial.

La comisión de Selección del organismo decidió posponer la definición sobre el concurso que ya lleva cuatro años en virtud de la investigación penal abierta por la jueza federal María Servini de Cubría por presuntas "trampas" en el mismo.

En una medida inédita, Servini decidió la semana pasada cruzar los llamados telefónicos entre los participantes de ese concurso y los miembros del jurado que los evaluó, entre ellos varios colegas de la magistrada y vecinos de despacho en Comodoro Py.

Se trata de cuatro despachos vacantes en los estratégicos juzgados federales penales. Esos tribunales hoy son subrogados por el juez Norberto Oyarbide y los secretarios de Cámara Marcelo Martínez de Giorgi y Octavio Aráoz de Lamadrid. Este último renunció la semana pasada al concurso al aducir que es presionado por las investigaciones que tiene sobre el operativo de la AFIP en el diario Clarín y la intervención del Gobierno en la empresa Papel Prensa.

La derrota kirchnerista en la comisión, que prefería aprobar tal como estaba la terna ¿en realidad un sexteto de candidatos para cuatro cargos vacantes--, precedió la reunión en la que Cabral asumió la presidencia del Consejo.

Cabral, de buena sintonía con la Corte Suprema, tomó la batuta que le dejó otro juez, el también camarista penal Luis Bunge Campos. Cabral habló de una "gestión mancomunada" con la Corte y sostuvo que ello "no constituye" una "subordinación o abdicación" del Consejo de la Magistratura ante el máximo tribunal de la Nación.

Entre las personalidades que asistieron al acto estaban el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, la vicepresidente del tribunal, Elena Highton, y la jueza Carmen Argibay, que el día previo había tenido duros cuestionamientos contra el Gobierno por su intervención en un pleito en el gremio de los aeronavegantes.

Además se encontraban el ministro de Justicia, Julio Alak, el procurador general de la Nación, Esteban, Righi; la defensora general de la Nación, María Stella Martínez; y los presidentes de la mayoría de las cámaras de apelaciones nacionales.

Eso fue al mediodía. La jornada había arrancado más temprano con una reunión plenaria en la que Cabral quiso promover un cambio en la administración del Poder Judicial. Ese cargo está actualmente en manos de una funcionaria de carrera, Cristina Akmentins. Cabral explicó que ella pidió el pase a la Cámara Nacional Electoral y propuso su reemplazo por Hugo Borgert y Germán Krieger.

El kirchnerismo se opuso porque dijo que el tema no estaba en el orden del día. Y como al ser tratado sobre tablas se necesitaban dos tercios de los votos, aprovechó su número para bloquear el cambio. El tema quedó para más adelante.

Desde el kirchnerismo, la movida fue interpretada como un intento de avance de la Corte sobre el Consejo, el organismo sobre el que se posan todas las miradas de la oposición para intentar un cambio en su integración en 2010.

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