Se frenan negocios con China por casi US$ 3000 millones

La suspensión del viaje de la Presidenta a ese país impide la firma de acuerdos clave; fuertes críticas
La sorpresiva decisión de Cristina Kirchner de suspender el viaje a China para evitar que Julio Cobos quedara a cargo del Poder Ejecutivo dejó al borde del fracaso un negocio bilateral por unos 3000 millones de dólares. La cifra representa casi la mitad del Fondo del Bicentenario con reservas del Banco Central (BCRA), cuya aún fallida constitución causó una profunda crisis institucional en el país.

Según supo LA NACION de altas fuentes oficiales, en la visita que tenía prevista la Presidenta iba a firmar con su par chino, Hu Jintao, una batería de compromisos bilaterales para la compra de infraestructura ferroviaria destinada a renovar el grueso del sistema argentino de trenes. Es un negocio millonario que requería, como tal, el respaldo de los dos presidentes para poder ser llevado adelante.

El hecho de que Cristina Kirchner no viajara obligó a dar marcha atrás con los convenios "hasta nuevo aviso", explicaron las fuentes del Gobierno vinculadas con los preparativos de la gira asiática. Lo llamativo del caso es que el presidente del Banco Central y protagonista del conflicto político que sacude al país por estos días, Martín Redrado, había suscripto apenas 10 meses atrás un millonario acuerdo con el Banco Popular de China para respaldar el intercambio comercial bilateral.

El convenio era un swap -convenio de intercambio recíproco- cambiario por 70.000 millones de yuanes -lo que representa unos 10.200 millones de dólares-, que serviría para facilitar y viabilizar operaciones como las que negociaban los dos gobiernos en torno de la infraestructura ferroviaria.

La suspensión del viaje despertó duras críticas de la oposición y abrió un sinfín de interrogantes sobre el futuro de la relación bilateral, que tiene como antecedente directo el bluff de los 20.000 millones de dólares chinos que nunca llegaron al país durante el gobierno de Néstor Kirchner.

Ayer, el gobierno chino se sumió en un profundo mutismo: desde Pekín, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Ma Zhaoxu, se limitó a confirmar la decisión de la presidenta Kirchner. La embajada china en Buenos Aires no respondió a ninguna consulta periodística.

En tanto, un grupo de expertos en política internacional alertó sobre las consecuencias que podría generar para el vínculo político y económico, que mueve anualmente unos 7500 millones de dólares. Y los empresarios que habían comprometido su presencia en la gira expresaron su desencanto ante la ausencia presidencial.

Una nota para Hu

El gobierno argentino minimizó el impacto de la decisión. En la Cancillería dijeron a LA NACION que el ministro Jorge Taiana viajará en representación de la Presidenta, y que llevará a Jintao una nota con la firma de la jefa del Estado explicando los detalles de su decisión.

Taiana tendrá una agenda acotada, como cabeza de una comitiva de pequeños y medianos empresarios.

Las fuentes añadieron que el jefe de la diplomacia argentina había explicado al embajador chino en Buenos Aires y a la cancillería china los motivos de la suspensión de la visita, "en los mismos términos en que lo expresó públicamente la Presidenta".

Pero, en los hechos, el canciller no avanzará sobre el eje central del viaje: los convenios para la venta por parte de China de la infraestructura ferroviaria necesaria para la modernización del sistema argentino.

Altas fuentes de la administración kirchnerista confiaron a LA NACION que los dos gobiernos habían trabajado denodadamente en los entendimientos desde mediados de 2009. En diciembre de ese año, una comitiva de trabajo argentina, encabezada por el secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, y coordinada por el operador político de Julio De Vido, Roberto Baratta, desembarcó en Pekín para darles forma a los entendimientos que firmarían los presidentes este mes. Los bienes por adquirir (locomotoras, vagones y material ferroviario de industria china) iban a estar destinados a la reconversión del sistema argentino y a renovar la infraestructura del Belgrano Carga.

El impacto de la suspensión del viaje y la consecuente reprogramación de los millonarios negocios ferroviarios arrojaron un manto de incertidumbre sobre el futuro del vínculo bilateral.

"En la visión del mundo chino, nada se hace si no es de la mano del Estado. Viajar acompañado de la mano del presidente no es lo mismo que ir sin él. Es una cultura extremadamente sensible a estas cuestiones", explicó a LA NACION Miguel Velloso, embajador de carrera, especialista en temas asiáticos y miembro del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI).

En sentido similar se expresó Carlos Moneta, profesor de la Universidad de Tres de Febrero. "Naturalmente no va a ser un impacto positivo. Pero no se puede medir aún, porque China va a evaluar esto en el marco de sus relaciones bilaterales y con América latina", dijo el académico.

Taiana, con una agenda de emergencia

* La cancelación del viaje de Cristina Kirchner a China obligó a la diplomacia argentina a reprogramar drásticamente la agenda de actividades para poder sostener la visita más allá de la ausencia presidencial. El canciller Jorge Taiana será la cabeza de una comitiva integrada por unos 80 pequeños y medianos empresarios. La incursión en el gigante asiático estará acotada a ruedas de negocios. Taiana guiará a los ejecutivos por Pekín (el 26 y el 27) y por Shanghai (el 28 y el 29). En este último destino, el ministro inaugurará un seminario de oportunidades comerciales. En principio, no será recibido por el gobierno chino.

Reacciones

"Fue una decisión poco afortunada. Lo primero que hice cuando asumí como jefe de gobierno fue viajar a China"

MAURICIO MACRI

Jefe de Gobierno porteño

"Es una medida innecesaria, más allá de que es lamentable esta relación [entre Cobos y la Presidenta] deteriorada"

EDUARDO DUHALDE

Ex presidente de la Nación

"La Argentina se pierde una buena oportunidad económica si la Presidenta suspende su viaje a China"

SERGIO BERENSZTEIN

Analista político

"No viajar con esas excusass es una ofensa a China que no va a ser fácilmente olvidada por sus autoridades"

JORGE CASTRO

Analista político

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