En el freezer.

La inédita nieve que se apropió de gran parte del país los últimos días resultó una suerte de parábola de lo que está aconteciendo en el terreno económico y social.
Azul no fue la excepción y, después de diez años, el paisaje se convirtió en un freezer bordeado de inclemencias que van más allá de las imágenes y las fotos para el recuerdo.

El crudo invierno está pegando no sólo en la sensación térmica.

Los números de la economía privada, oficial y la familiar están atravesando un páramo que no termina de dilucidarse si es el fin de un ciclo o las sinuosidades de un modelo al que aún le queda resto.

Hasta hora, promesas

Si en las próximas semanas no "aparecen" los tres millones de pesos que le prometió, en su momento, el ministro del Interior Florencio Randazzo al intendente Omar Duclós la situación financiera de la Comuna subirá otro escalón en el alerta de crisis.

Se trata no sólo del futuro del servicio de barrido de calles sino de la evolución presupuestaria en un segundo semestre del año que asoma con múltiples complicaciones.

El gobierno de la provincia, pasado el jolgorio eleccionario, empezó a darse un baño de realismo.

Los más optimistas hablan de un déficit presupuestario de unos 5.500 millones de pesos para este año. Otros lo alargan hasta los diez mil millones.

En ese contexto las comunas advirtieron que no están en condiciones de afrontar gastos corrientes y corre peligro el pago de sueldos. Algunas de ellas no pudieron abonar el aguinaldo y lo intentarán hacer en dos veces.

¿Azul en alerta amarillo?

En Azul, los datos que se publicaron en los últimos días en El Tiempo sobre la evolución de los números del municipio, marca una proyección poco alentadora de aquí a diciembre.

A junio pasado se había recibido menos coparticipación provincial que al final del segundo semestre del año pasado y la restricción de gastos anunciada hace un tiempo por el intendente Duclós nadie garantiza que sea suficiente.

Desde la provincia la explicación es sencilla: cayó la actividad, cayó la recaudación y, por lo tanto, hay menos para repartir. Esto involucra, claro, al Gobierno Nacional con su distribución de fondos a cada estado provincial.

Por lo pronto, el gobierno bonaerense lanzó una emisión de título de deuda por 35 millones de dólares, prepara colocar otro por alrededor de 600 millones de pesos y "patear" algunos pagos a proveedores para el año que viene.

¿ Y la situación en Azul ? Entre el invierno y la gripe A "estamos congelados", aseguró un comerciante. Fuentes de la Comuna y del sector privado coincidieron que la desaceleración de la actividad económica se acentuó a partir de junio.

El conflicto por el empleo

En ese contexto se plantea el conflicto por el empleo que tiene dos vertientes: el reclamo salarial y el despido por goteo.

El caso más evidente es el de cerámica San Lorenzo. Allí confluyen los dos elementos.

Por un lado la Federación Ceramista de la República Argentina no llega a un acuerdo sobre los salarios y convoca a un paro pero, mientras tanto, desde la empresa se "invita" a sectores del personal a retirarse con una indemnización superior a la que le pertenecería y que, si las cosas cambian, los volverían a llamar.

En el medio está el acuerdo suscripto con el Ministerio de Trabajo de la Nación quien subsidia parte de los sueldos para impedir despidos masivos.

¿Cómo sigue esta historia ? Cuando aparece el viejo argumento del "retiro voluntario" ¿asistimos a una nueva versión de los 90 cuando se destruían los empleos y las ciudades se llenaron de remises y polirrubros ?

San Lorenzo es una multinacional subsidiada por el Gobierno Nacional.

¿Qué esconde su estrategia? ¿Sólo un mercado que ya no le resulta rentable o algo más?

Olavarría :

sinceridad brutal

El tipo de desarrollo que nuestra ciudad provoca que ante estas crisis se someta más a una suerte de meseta que al típico serrucho cuando se desacelera la economía.

Un excelente artículo publicado en el diario El Popular de Olavarría el domingo pasado con la firma de la periodista Silvana Melo es una bofetada a tanto político y "discursero" azuleño ( especialmente en tiempos de campaña).

En un párrafo señala: "Cayeron las changas, los empleos en las contratistas y la posibilidad de reinserción en el mercado laboral, dijo Eseverri José, preocupado por lo que viene. Los que pierden el empleo no son sólo estadísticas sino también historias, que se imponen ante la incertidumbre del empresario o del inversor privado que prefiere replegarse. No serán las siete plagas, pero quedaron cerca ".

Hay una interesante confesión del intendente ultra kirchnerista ( ¿ todavía lo será ? ) de la vecina ciudad : "creo que las elecciones no terminaron de resolver las incertidumbres en las decisiones del sector privado". En el primer semestre del año "hubo sólo inversión del Estado; pensamos que las cosas iban a cambiar, pero las elecciones no despejaron el clima". Es decir: "hace veinte días que pasaron las elecciones y si no va a haber inversiones, habrá menos ocupación, menos mano de obra. Y esto impacta. Lo que queremos lograr es que impacte lo menos posible".

Eseverri ve "muy poca decisión de emprendimientos privados de construcción" y "cuando se cae la inversión se cae el empleo y el circulante en la ciudad".

¿Hacia dónde vamos?

Ese baño de realismo le cabe a cualquier ciudad de la región porque el otro aspecto es la creciente demanda social.

Basta con darse una vuelta por cualquiera de las cáritas parroquiales de Azul.

Y vuelve el interrogante del comienzo: ¿asistimos al fin de un modelo o es una etapa de reacomodamiento que podría durar algunos meses hasta tomar impulso nuevamente? ¿Desde dónde y en qué contexto económico ?

El kirchnerismo sigue jugando sus cartas. Los movimientos del gobernador Daniel Scioli de los últimos días pueden verse como una huida de ese sector o formar parte de una estrategia acordada con el mismísimo Néstor Kirchner. En algunos medios nacionales apareció la idea de "disidencia consensuada" entre ambos.

La supuesta reunión del gobernador con Eduardo Duhalde ¿formará parte de esa maniobra? ¿Simplemente peronismo explícito y juego de supervivencia?

Antes del lejano 2011 hay cuestiones urgentes a resolver y no regodearse con escenas de viejas películas ya vistas.

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