Franco Macri hace negocios desde su piso en Beijing

El clan Macri está alterado. El episodio policial contra Néstor Leonardo, el yerno de Franco Macri y cuñado del jefe de Gobierno porteño, todavía resuena en la intimidad macrista.
El martes, desde China, Macri padre llamó a una consultora porteña con un solo pedido: la elaboración de una carta que deje claro que nunca presionó a Leonardo. Desde su departamento en Beijing, los nervios del jefe de la familia estaban alterados. "Días pasados, un personaje sin otro logro que exhibir ante la sociedad más que el ejercicio de misteriosas actividades esotéricas, se sintió en libertad para imputarme falsamente, supuestos actos de persecución y hostilidad en su perjuicio en los que, seguramente, ni él mismo cree", así comienza una lapidaria carta que lleva la firma de puño y letra de Franco.

El empresario nacido en Roma, Italia, divide el año entre sus responsabilidades en China y sus negocios en Buenos Aires. Acompañado por Nuria Quintela, su amiga casi 40 años menor que él, Franco trata de darle a su imperio un acento mandarín. "Franco ya no tiene nada que ver con el grupo. Vendió sus acciones, tiene sus equipos de trabajo y está focalizado en China", aseguró a PERFIL un directivo del Grupo Socma, la compañía fundada por Macri que ahora es conducida por Leonardo Maffioli, un hombre de estrecha confianza de Macri. En 2006, Macri fue nombrado consejero senior para las inversiones chinas en América latina y a eso se dedica. Logró la asociación de sus negocios con Shima, una de las empresas chinas más importantes. Con esa fusión se hizo cargo del Belgrano Cargas, pero en 2008 abandonó la concesión.

La relación entre Franco y Mauricio parece haber llegado a un punto de no retorno. Mientras el líder de PRO busca separar su imagen de la de su padre, Franco mantiene buenas migas con el kirchnerismo.En 2008, cerró un acuerdo con la Secretaría de Transporte para la compra de 279 vagones para la red de subterráneos.

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