Franco Macri contrató a ex topos de la CIA para espiar a su yerno

Franco Macri contrató a ex topos de la CIA para espiar a su yerno
El caso de las escuchas ilegales sigue dando inesperados giros: PERFIL desnuda la trama secreta de cómo el jefe del clan custodia a su familia.
El millonario Francisco Macri tiene más de un motivo para garantizar, por todos los medios, la seguridad de sus seres más queridos. Y para que ese objetivo se cumpla a la perfección, el empresario contrató desde hace casi dos décadas, los servicios de una firma estadounidense que se dedica a brindar servicios de seguridad e inteligencia. La empresa en cuestión es The Ackerman Group y su directorio está integrado por ex agentes de la CIA, del FBI y ex oficiales de inteligencia del ejército de los Estados Unidos.

Macri decidió contratar la asistencia de Mike Ackerman, un viejo agente de inteligencia que trabajó durante once años en el servicio clandestino de la CIA en plena guerra fría, después de que su hijo Mauricio fuera secuestrado el 23 de agosto de 1991.

Cuatro días después del secuestro de Mauricio, el embajador de Estados Unidos en Argentina de aquellos tiempos, Terence Todman, le ofreció a Franco la ayuda de la CIA y el FBI para encontrar a su hijo y detener a los secuestradores. Pese al recelo de la SIDE y de la Policía Federal, Franco aceptó la ayuda ofrecida por el diplomático.

En aquellos tiempos el agente especial George Kiszynski estaba al frente de la oficina del FBI que coordinaba las áreas de investigaciones, secuestro y terrorismo internacional en América latina. Además de ingles, Kiszynski habla un fluido castellano con un inconfundible acento porteño. Esa habilidad la aprendió por haberse criado en Buenos Aires.

Tal vez sea una casualidad del destino, pero lo cierto es que Kiszynski no sólo forma parte del directorio de la empresa de seguridad estadounidense que contrata Franco Macri, sino que además es la mano derecha de Mike Ackerman.

Las prestaciones de la agencia de Ackerman en materia de seguridad son variadas, pero se especializa en contraterrorismo y secuestros extrorsivos. Sus sedes están en Miami, Salt Lake City, Inglaterra y China.

Mike Ackerman habla un aceptable español, así lo hizo cuando el último jueves PERFIL tuvo una breve conversación telefónica con él. "Soy muy amigo de Franco Macri desde hace muchos años", aseguró el ex espía de la CIA.

Ackerman explicó que no tiene sede en Argentina, pero aclaró que "no tiene problemas" en brindar sus servicios en el país porque trabaja con "otras personas". Cuando PERFIL le consultó si podía dar seguridad a una empresa instalada en la zona de la Triple Frontera, Mike dijo "sí".

El hombre que se encarga de brindar seguridad a la familia Macri lleva sus prestaciones desde Buenos Aires hasta Bangkok. En la página de Internet de la The Ackerman Group se indica que se realizan "investigaciones" de todo tipo gracias a "nuestra extensa red de recursos", a sus "investigadores, que cubren no sólo los Estados Unidos" y a "nuestras excelentes relaciones con agencias de policías en el extranjero".

Fue el propio Franco Macri quien introdujo el nombre de la empresa estadounidense en el concierto del escándalo del espionaje ilegal que involucra a ex funcionarios del gobierno de su hijo Mauricio. Lo hizo cuando difundió una carta en la que dice que recurrió a los "servicios de custodia y seguridad privada brindados por The Ackerman Group".

A través de esa carta, Franco quiso tomar distancia de las acusaciones que hizo públicas su yerno, el parapsicólogo Néstor Leonardo, cuando lo involucró en la intervención ilegal de su celular.

Leonardo fue una de las víctimas de las pinchaduras ilegales que habría realizado el ex policía Federal y ex empleado del Gobierno porteño, el espía Ciro James. Cuando el juez Federal Norberto Oyarbide le preguntó a Leonardo quién podría haberle ordenado intervenirle el celular, el yerno de Macri habló sobre sus problemas con el padre del jefe de Gobierno porteño.

Peligrosas coincidencias

"El bienestar y la seguridad de mis hijos siempre fue para mí una preocupación excluyente", se lee en la carta que firmó Franco Macri cuando intentó tomar distancia de los dichos de su yerno, quien lo responsabilizó como una de las personas que podrían haber pedido que se interviniera su celular.

Macri también explica en su carta: "He tratado por todos los medios lícitos a mi alcance garantizar la seguridad y la integridad de mi descendencia por el único medio posible a mi alcance, o sea recurriendo a servicios de custodia y seguridad privada brindados por The Ackerman Group, prestigiosa agencia debidamente y legalmente constituida y autorizada por las autoridades pertinentes".

Sin embargo, la empresa estadounidense no se encuentra habilitada en los registros del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Tampoco figura en el listado de las empresas de seguridad que integran la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad. Por lo tanto, explicó a PERFIL una fuente del Ministerio de Justicia de la Nación, "la empresa de la que habla Franco Macri no está anotada legalmente para brindar sus servicios en la Argentina".

Según confió a PERFIL una fuente allegada a la SIDE, en el listado de las empresas que contrata Ackerman para operar en Argentina se encuentra la firma SIA, una empresa de seguridad de origen Israelí instalada en el país.

SIA tiene muy buenas relaciones con la División Unidad Antiterrorismo de la Policía Federal, la misma que formó el ex comisario Jorge "Fino" Palacios.

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