Francisco De Narváez "Hay que dejar las banderías políticas porque enfrente hay un poder oficialista que quiere destruir a la república"

Lo expresó a este diario el diputado nacional por la provincia de Buenos Aires en su paso por Azul. Con una visión sumamente crítica del Gobierno Nacional, reafirmó que quiere ser candidato a gobernador en 2011. En el marco de los acuerdos políticos que desde la oposición se están gestando, dijo que "no estoy cerrado a nada, estoy del lado de la gente, soy peronista y creo que hay que construir un espacio amplio que nos lleve unidos en las cuatro o cinco cosas que hay que hacer en la provincia de Buenos Aires en los próximos diez años ya sea desde el oficialismo o la oposición".
"Es muy anormal que un señor casado con la presidenta gobierne el país y esa anormalidad a mí me molesta mucho y nos está haciendo mucho daño", opinó el diputado Francisco De Narváez.

"Queda claro que lo que se quería manotear era la plata y como no se pudo con la del campo, ahora fueron por la del sistema previsional".

El diputado Francisco De Narváez estuvo en Azul el pasado viernes en el marco de una recorrida que viene realizando por la provincia de Buenos Aires para conocer la realidad que viven los bonaerenses. El actual diputado nacional por la provincia desde 2005 forma parte del bloque de Unión Celeste y Blanco y según lo confirmó a este diario quiere volver a ser candidato a gobernador, tal como lo hizo en 2007.

Tiene 55 años, es justicialista y forma parte de la oposición al actual gobierno de los Kirchner, fue manifiesto su apoyo a los reclamos del campo y se mostró en contra del proyecto oficial de estatización de las AFJP.

De hecho luego de venir a esta ciudad publicó en su sitio web: "el problema de los productores agropecuarios todavía no se solucionó. Ayer estuve en Azul y General Alvear y noté el desánimo reinante. El derrumbe de los precios internacionales, el alza en el costo de los insumos y la sequía más importante de los últimos 40 años hacen que los números no les cierren. Están muy desalentados y al no tener respuestas concretas de las autoridades quieren volver a reclamar en las rutas. El principal inconveniente sigue siendo el Gobierno mismo y sus políticas ya inexplicables, aplicando retenciones del 35 por ciento en estas condiciones de crisis internacional, cerrando exportaciones de trigo y carne, interviniendo los mercados y, principalmente, no escuchando a los productores ni al sector".

El dirigente habló con este diario el viernes pasado y señaló que "quiero volver a ser candidato a gobernador de la provincia de Buenos porque el camino que emprendí es el camino a la gobernación en 2011. Creo que viene en la política de la provincia una madurez y una sensatez en términos de unir a las fuerzas de la oposición para que seamos constructores y no opositores y en ese trabajo estoy y por eso he propuesto unas internas para que el ciudadano bonaerense decida quienes puedan encarnar mejor una propuesta".

Si bien reafirmó que "soy un militante justicialista", sostuvo que "las banderías políticas que nos ha separado durante mucho tiempo, las tenemos que dejar de lado y superarlas porque enfrente tenemos un poder oficialista que quiere destruir a la república".

Con un discurso sumamente crítico acerca del actual gobierno nacional opinó que "es muy anormal que un señor casado con la presidenta gobierne el país y esa anormalidad a mí me molesta mucho y nos está haciendo mucho daño y creo que hay que ponerle un freno el 25 de octubre de 2009".

A propósito de la recorrida que se encuentra realizando por el territorio bonaerense, De Narváez explicó que encontró "realidades parecidas en algunos aspectos como son la inseguridad y la preocupación por la producción porque el campo viene sufriendo de principio de año, pero si hoy uno camina el Conurbano toda la actividad ha ido decreciendo".

"Lo que se quería manotear era la plata"

En su opinión el conflicto del campo, como punto de inflexión para la política argentina, "fue una manifestación clara de toda una sociedad que quiere vivir en un marco de respeto y ordenada y para eso tuvo que apelar a prácticas que no comparto, como fue el corte de rutas".

De Narváez consideró que "no fue un problema de rentabilidad ni del interior ni del campo, sino de la Argentina y ahora después de haber visto lo de las AFJP queda claro que lo que se quería manotear era la plata y como no se pudo con la del campo, ahora fueron por la del sistema previsional".

Según lo describió "eso es Kirchner", es decir, "un animal político que no tiene ningún respeto y cuando cree que necesita algo, va y lo toma".

Frente a eso, estimó que "hay que ser sensato y hay que ser prudente. Frente a la codicia hay que ser esencialmente responsable y esto es lo que nos toca a los políticos de hoy y sobretodo en la provincia de Buenos Aires".

En el marco de los acuerdos políticos que desde la oposición se están gestando, el diputado nacional indicó que "no estoy cerrado a nada, estoy del lado de la gente, soy peronista y creo que hay que construir un espacio amplio que nos lleve unidos en las cuatro o cinco cosas que hay que hacer en la provincia de Buenos Aires en los próximos diez años desde el oficialismo o la oposición".

En torno a este aspecto, agregó que "si nos dividimos seríamos irresponsables porque eso es exactamente lo que necesita Néstor Kirchner y no estoy dispuesto a ser funcional a esa destrucción de la república".

"Hay que erradicar el clientelismo"

Francisco De Narváez aseguró que la prioridad actual para los bonaerenses es la seguridad, incluyendo la lucha contra el narcotráfico y recuperando la confianza entre vecinos.

En segundo lugar, entendió que hay que promover la acción social sin clientelismo: "El estado tiene que asistir y ayudar a toda persona y erradicar el clientelismo que en el nombre de mi partido se ha mal usado".

Por otra parte, especificó que "tiene que haber un modelo productivo que le dé de vuelta a Buenos Aires el protagonismo que tenía en la producción argentina de los sectores del campo, los servicios y la industria".

El dirigente manifestó a su vez que "tiene que haber una profunda convicción de todos de que vamos a respetar la ley y que no exista una ley para los poderosos y otra para los de a pie".

Como peronista advirtió que "hemos cometido errores y me duele saber que la provincia la Buenos Aires ha estado gobernada por nuestro signo partidario muchos años y hemos desmejorado en lugar de mejorar".

No obstante, aclaró que "eso no me saca la responsabilidad de ser la fuerza que lo puede corregir y creo que viene un nuevo peronismo que va a dar vuelta la hoja y tiene una visión constructiva".

"Si me honra el ciudadano bonaerense para gobernar la provincia en nuestro gobierno habrá hombres y mujeres de todos los partidos políticos. La condición que tienen que tener es saber y trabajar en un destino común. Me parece que eso es lo que se viene y lo que reclama el ciudadano: soluciones concretas y visiones que abarquen a toda la sociedad", expresó por último Francisco De Narváez en el diálogo que mantuvo con este diario.

La reunión con el intendente Duclós

Acerca de la reunión que mantuvo con el intendente Omar Duclós, el diputado expresó que "es un amigo, le tengo respeto, es de otro signo político, pero cuando conversamos no tenemos ninguna diferencia sobre las cosas que hay que hacer".

Además, opinó que Duclós "es uno de los dirigentes jóvenes de la Argentina que tiene un enorme futuro porque se lo ve sólido".

Con relación a los contenidos del encuentro, De Narváez consignó que "hablamos más que todo de la preocupación por el conflicto con el campo y las necesidades presupuestarias. Todo lo que produce Azul en términos de renta coparticipable que no vuelve a los municipios. Por eso le expliqué que quiero ser un gobernador que sea facilitador de los intendentes que son quienes están en contacto con el ciudadano".

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