Francia y otro portazo a la inmigración

Francia y otro portazo a la inmigración
Las autoridades deportaron a 30 mil inmigrantes en situación irregular en 2008. En España también endurecen los controles.
Las autoridades francesas expulsaron de su territorio a 29.796 inmigrantes en situación irregular durante 2008, con lo que se superó el objetivo fijado en 26.000, según anunció el ministro de Inmigración, Brice Hortefeux. "Por primera vez en una generación, el número de clandestinos ha empezado a disminuir", dijo en conferencia de prensa.

Este incremento en el número de expulsiones responde al aumento de los retornos voluntarios que representan más de un tercio del total, según el ministro, quien precisó que las expulsiones forzosas no llegan a las 20.000.

Del total de expulsiones o "alejamientos", que se rigen bajo la Ley del Retorno , en 2008, 10.072 fueron voluntarios, lo que representa un aumento del 204 por ciento con respecto a 2007, añadió el funcionario de migraciones. Muchos de esos retornos voluntarios corresponden a ciudadanos de nacionalidad rumana y búlgara, aunque el ministro subrayó el hecho de que "la ley se aplica a todos", independientemente de sus países de origen.

El ministro destacó el hecho de que Francia se convirtió en el país europeo con mayor número de demandas de asilo, un total de 42.513 en 2008. De esa cifra, el Gobierno otorgó el estatuto de refugiados a más de 11.000 personas, un 30 por ciento más que en 2007, lo que eleva a 140.000 el número de extranjeros que actualmente residen bajo la protección de Francia.

Otros países europeos se comportan de forma muy similar, ven al extranjero como el enemigo perfecto inyectándole rigor a las políticas migratorias, en España brasileños, argentinos y paraguayos encabezaron, durante el 2008, la lista de extranjeros "no comunitarios" rechazados en los cada vez más restrictivos controles migratorios que realiza el aeropuerto de Barajas, en Madrid, en donde los testimonios de maltratos, violencia y discriminación estan a la orden del día.

En Italia se decidió en noviembre que sólo se permitirá entrar a inmigrantes extracomunitarios con contratos de trabajo en algunas profesiones, por su parte Gran Bretaña puso en marcha un sistema de puntos idéntico al australiano, que reducirá al menos un 20% la incorporación de trabajadores extranjeros. Vladímir Putin anunció que Rusia dejará en la mitad los cuatro millones de permisos de trabajo programados para 2009 y en Holanda y Alemania se endurecen las políticas migratorias.

Esta situación tiene su correlato de este lado del océano pero en el norte, en Estados Unidos aumentaron los operativos para detener y deportar inmigrantes. Según la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento del Trabajo de Estados Unidos, noviembre cerró con 1.874.000 latinos desempleados, once mil más que en octubre y es éste el grupo que mayor riesgo tiene de ser expulsados.

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