Francia dicta toque de queda nocturno para niños

Varios alcaldes prohibieron a los menores de 13 años recorrer las calles después de las 23 para evitar, entre otras cosas, que los utilicen para traficar.
Desde que la propuesta tuvo el visto bueno de varios alcaldes, va a resultar casi imposible advertir la presencia de chicos menores de 13 años recorriendo las calles francesas después de las 23. Al igual que algunas municipalidades en otros veranos, en este 2009 muchas más consideraron aplicar un toque de queda para evitar, entre otras cosas, que los menores sean utilizados para vender drogas.

En el Departamento de Essonne, situado al sur de París, las municipalidades de Brunoy, Yerres, Étampes y Savigny-sur-Orge se adhirieron a la medida. En Brunoy, el alcalde Lorenzo Beteille ya había hecho pasar una orden y prohibió a los menores de 13 años pasearse sin la compañíade un adulto entre las 23 horas y a las 6 de la mañana en el centro de la ciudad del 1º de julio hasta el 31 de agosto, según consigna el portal Le Figaro .

La medida adelanta que todo niño encontrado vagando por las calles más allá de las 23 horas será llevado a la comisaría en compañía de sus padres quienes, además, afrontarán el hecho como una contravención propia y deberán padecer, depende el lugar, de diversas sanciones.

De este modo los gobernantes pretenden evitar, entre otras cosas, que los menores sean utilizados por sus hermanos mayores como traficantes de droga. Varios de ellos recurren a niños para distribuir su material debido a que no pueden ser penalizados judicialmente si son atrapados.

Los alcaldes de UMP de Antibes-Juan-les-Pins y de Cagnes-sur-Mer, Juan Leonetti y Luis Nègre, se consideran precursores en la materia ya que la instauraron a principio del año 2000.

" Al principio, deseábamos luchar contra la utilización de los menores en el marco de los tráficos de droga. Los hijos mayores a menudo envían a sus pequeños hermanos a vender la hierba porque arriesgan menos criminalmente ", explica un colaborador del alcalde de Antibes, antes de precisar que " esta orden, que casi entró en las costumbres, permitió a las fuerzas de policía poner límites ".

En Mazamet, en el Tarn, el alcalde Lorenzo Bonneville se niega a hablar de "toque de queda"y afirma que " los habitantes de su municipio están muy contentos " de esta decisión.

Sin embargo, la postura de los magistrados difiere de la de los alcaldes. Para ellos, estas órdenes " plantean más problemas de puesta en ejecución de lo que resuelven " ya que la inmensa mayoría de las familias de los niños contraventores, según los magistrados, serían insolventes e inasequibles.

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