Fracasó la extensión del ciclo lectivo en la primaria

El objetivo de recuperar y reforzar contenidos para el nivel primario, en la práctica quedó reducido sólo a una aspiración del Ministerio de Educación. La mayoría de los docentes no acató la medida ya que, aunque asistieron a las aulas, no dictaron clases. Los pocos alumnos que fueron se dedicaron a mirar videos y jugar. No obstante, para las autoridades el balance es positivo.
Hoy finaliza la semana de más que se agregó al calendario escolar 2009 para el nivel primario de toda la provincia de Córdoba. Y aunque el propósito original, según las propias autoridades ministeriales, era recuperar, reforzar y profundizar los contenidos que quedaron incompletos debido a la cantidad de jornadas perdidas, en la práctica nada de eso ocurrió. La realidad indica que los pocos chicos que fueron a la escuela -casi la mitad ya no asistió durante los últimos cinco días- lo hizo para ver películas, jugar en el patio, conversar con los compañeros o leer revistas. En definitiva, de afianzar conocimientos, no hubo nada de nada.

Por un lado, faltó decisión en la ejecución de la medida por parte del gobierno de Córdoba, y hasta quizá la extensión haya sido un escape para no hacer efectivos los descuentos a los docentes y evitar de esta manera mayores roces con el gremio. Y por el otro, también faltó mayor compromiso de los docentes en su función educadora. Nadie mejor que ellos para saber qué contenidos son necesarios reforzar en el aula, más aún teniendo en cuenta que la primaria es una etapa fundamental en el proceso de formación de los alumnos.

Cabe recordar que el acuerdo salarial entre la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (Uepc) y el gobierno establecía el dictado de clases en la semana del 11 al 18 a cambio de no hacer los descuentos por los días de paros y asambleas gremiales, entre otras cosas. Finalmente, no hubo descuentos, pero tampoco se dictaron efectivamente las clases.

Este ciclo lectivo estuvo signado por contratiempos como la gripe A que llevó a extender una semana las vacaciones de julio. Pero también es cierto que, una vez más, los alumnos quedaron en el medio de una discusión salarial que los perjudicó y mucho. Por más jerarquización y compresión de los contenidos que se haya realizado para tratar de, por lo menos, garantizar la enseñanza de los contenidos mínimos de la currícula en cada nivel, muchos temas quedaron flotando en el aire. Una secuela que seguramente emergerá el año próximo cuando haya que retomar muchos temas.

Y aunque los docentes hayan asistido a sus lugares de trabajo (de hecho los maestros de la primaria deben hacerlo hasta el 23), quedó claro que -en la mayoría de los casos- se trató de una mera formalidad. De hecho, la cartera educativa ya sancionó a más de 15 instituciones privadas por no haber acatado la medida dispuesta por las autoridades; una decisión que por cierto despertó más reacción que adhesión entre maestros, padres y alumnos.

No obstante, para las autoridades de Educación la semana de extensión quedó justificada. "El balance es positivo entendiendo que fue un compromiso que se tomó, y que se está tratando de cambiar una concepción. Consideramos que el tiempo de permanencia de los chicos dentro de las escuelas es primordial para la calidad educativa. Se busca garantizar el mínimo de ley y por eso el calendario escolar 2010 establece 191 días para la primaria y 186 para la secundaria", dijo el ministro de Educación, Walter Grahovac.

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