Fracasaron las negociaciones y la UTA sostiene la amenaza de paro

Los representantes del gremio no llegaron a ningún acuerdo en la reunión que mantuvieron ayer con representantes empresariales, por lo que las negociaciones continuarán hoy en un encuentro previsto para después del mediodía.
Las negociaciones entre representantes de la UTA con empresarios transportistas locales continúan tirantes, por lo que aún no se descarta que a partir de primera hora de la tarde el servicio se corte hasta tanto no se normalice la cuestión salarial de los empleados.

Ayer a la mañana se reunieron representantes del gremio con titulares de la Subsecretaría de Trabajo de la Provincia para analizar los efectos colaterales en caso que se efectúe la medida de fuerza que los empleados del volante vienen anunciando desde diciembre.

Según informaron miembros del sindicato a EL LIBERTADOR, desde la cartera provincial intentaron exhortar al sector para que abandone la decisión de parar a fin de evitar el colapso en la ciudad, tratándose de un día laboral en el que el buen funcionamiento del servicio resulta indispensable. Sin embargo, los gremialistas se mostraron intransigentes al pedido y aguardan tener respuestas favorables en la reunión que está prevista para este mediodía con los empresarios.

Cabe señalar que en dicho encuentro no sólo se tratará el aumento salarial de 374 pesos que el sector vienen reclamando desde el año pasado y el pago del aguinaldo correspondiente a noviembre, sino también la regularización en la bonificación de viáticos. "Nunca se pagaron, a pesar que venimos reclamando que se abonen desde 2003", aseguró a este medio Fernando Suárez, vocero de la Unión de Tranviarios Automotor.

Por otra parte, exigieron el abono del 10 de enero como feriado, ya que en esta fecha los colectiveros celebran su día.

RICARDO HARVEY. "No se pueden regularizar los sueldos sin antes aumentar las tarifas".

Finalmente plantearán, una vez más, la problemática de los choferes de la empresa El Cometa que se encuentran en una evidente situación de explotación, ya que exceden la cantidad de horas permitidas frente al volante, entre otras tantas irregularidades, particularmente en lo que refiere al sistema remunerativo de horas extras.

Consultado al respecto, Ricardo Harvey, titular de la Federación de Empresarios de Transporte de Corrientes (Fetac), se manifestó discordante a la posición presentada por el sindicato, ya que "se postularon pedidos que nada tienen que ver con el reclamo original" y explicó que por esta misma razón habrían ido a un cuarto intermedio en las negociaciones que tuvieron lugar la semana pasada.

Sin embargo, no considera que el aumento les abra las puertas para nuevos reclamos. "El panorama es cada vez más oscuro. La UTA tomó posición de guerra, no negocia sino que va al choque, encima éste es un año electoral, y eso implica políticas populistas, así que la situación del empresariado no puede ser sino complicada, lo que sin lugar a dudas va a repercutir en la calidad del servicio", concluyó el titular de la Fetac.

Vale mencionar que hoy venció la Conciliación Obligatoria impulsada por la Subsecretaría de Trabajo de la Provincia que rige desde junio del año pasado y que impedía, hasta la fecha, la toma de medidas de fuerza por parte del gremio y los trabajadores del volante que pudieran afectar el funcionamiento normal del servicio de transporte local.

MÁS RECLAMOS

El incremento de precios del transporte público que comenzó a regir desde ayer en todo el país estimuló al representante de la Fetac a reivindicar su posición contraria a los empleados transportistas locales, ya que, según manifestó en reiteradas ocasiones, es imposible que se puedan acordar un aumento salarial y la regularización de las otras bonificaciones si no se actualizan las tarifas.

Harvey adelantó que la medida tomada desde Nación no tendrá influencia inmediata en el escenario correntino, ya que ni siquiera pudo verse hasta el momento lo acordado con los representantes de la cartera provincial julio y que permitiría llevar adelante el aumento salarial sin que esto perjudique a la rentabilidad de las empresas que mantienen la concesión del servicio de transporte urbano. En esa oportunidad se había pactado llevar el precio del boleto de 1 peso a 1,30 para que no produzca un impacto demasiado fuerte en los usuarios y en septiembre, finalmente, la tarifa llegue a 1,50, lo que, evidentemente, quedó sin efecto.

Además sentenció que para evitar la decadencia del servicio de transportes en Corrientes, resulta indispensable llevar la tarifa a 1,70 peso. En tal sentido explicó que "para funcionar, una firma requiere de dinero para inversiones, más allá del margen de utilidades. Hoy nos estamos comiendo el capital, no ingresa dinero para inversiones, no hay margen de utilidades que permita realizar innovaciones en los servicios; apenas llegamos a pagar los salarios, y el aguinaldo lo tenemos que bonificar en cuotas porque no nos queda otra", insistió.

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