Fotomultas polémicas: Harán cuatro veces más y filmarán en los semáforos

Figura en la nueva licitación del servicio, que arrancará el 1° de enero. Además, controlarán el exceso de velocidad y habrá operativos en lugares peligrosos. En la Ciudad niegan que el sistema sea recaudatorio.
El Gobierno porteño ya puso en marcha el proceso para relicitar el servicio de fotomultas. Y con la nueva concesión llegará un endurecimiento de los controles: de las 300.000 actas por mes que se labran ahora, saltarán a 1.200.000. Además, reforzarán las sanciones por exceso de velocidad, y otras se controlarán con grabaciones de videos.

La Ciudad ya sacó a la venta los pliegos de la licitación. La apertura de los sobres con las ofertas se hará en los primeros días de setiembre, y la adjudicación se concretaría para comienzos de octubre. "El contrato será por cuatro años, a una sola empresa. El nuevo servicio correrá desde el 1° de enero", aseguró Edgardo Cenzón, director de Compras y Contrataciones del Ministerio porteño de Hacienda.

Actualmente, al servicio de fotomultas lo brindan dos uniones de empresas (ver pág. 42). Cada una puede realizar hasta 150.000 actas por mes. Las empresas vienen trabajando con contrato vencido desde 2006, gracias a prórrogas. La historia de las fotomultas está llena de críticas y retrasos. Muchos las cuestionan con dureza porque consideran que son para recaudar. De hecho, los taxistas reclamaron varias veces que se sienten perseguidos por las fotomultas, porque, por ejemplo, les sacan las fotos a los choferes cuando paran apenas unos minutos para levantar pasajeros. Pero para el ministro porteño de Seguridad y Justicia, Guillermo Montenegro, "las modificaciones no persiguen fines recaudatorios sino mejorar los niveles de seguridad vial. Desde que se intensificaron los controles, en el primer semestre de este año hubo un 50% de fallecimientos menos por accidentes de tránsito que en el primer semestre de 2008".

El primer gran cambio planteado por el Gobierno porteño es hacer cuatro veces más fotomultas por mes. Con ese nuevo margen, el Ministerio porteño de Seguridad hará operativos puntuales. Por ejemplo, si de acuerdo al mapa de seguridad vial de la Ciudad se descubre que una determinada avenida o esquina está aumentando su cantidad de accidentes, se concentrarán los controles allí. También se reforzarían, por ejemplo, los recientes controles en los alrededores de las escuelas.

Las infracciones que se combatirán con el nuevo sistema serán excesos de velocidad, violaciones de semáforos, invasiones de la senda peatonal, uso indebido de carriles exclusivos, carga y descarga fuera de los horarios permitidos y mal estacionamiento. Habrá otra novedad: para las violaciones de luz roja y las invasiones de sendas peatonales se grabarán videos, que luego se pondrán a disposición de los controladores de faltas y los jueces contravencionales.

Para los excesos de velocidad, el pliego exige que la empresa compre 30 cinemómetros fijos (medidores de movimiento) y otros 20 móviles. Es que una de las ideas, como publicó Clarín la semana pasada, es empezar a secuestrarles los autos a quienes excedan en 40 km/h la velocidad máxima en calles, avenidas o autopistas.

En tanto, habrá equipos para hacer controles desde los móviles de seguridad vial, que así podrán detectar el exceso de velocidad, alcanzar al auto infractor y detenerlo.

Otro "salto" tecnológico es que todas las fotos serán digitales. Increíblemente, y según informaron en Seguridad y Justicia, las fotomultas actuales se procesan con el viejo sistema de revelado. En el Gobierno porteño explicaron que hoy, entre el valor de las actas y otros gastos, el servicio les cuesta $ 4.200.000 por mes, pero que, pese al incremento en tecnología, podrían bajar ese precio con la nueva licitación, porque todo el procesamiento de las multas lo hará la Dirección General de Administración de Infracciones.

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