Una foto de Scioli con Magnetto fue el origen del enojo de Kirchner

El jefe bonaerense supo que el ex presidente poseía fotos de su encuentro secreto con el CEO del Grupo Clarín, producido a fines de agosto. No es la primera vez que el gobernador se siente obervado, ya que en su rol de vicepresidente "el espionaje llegó a todo su círculo", lo que lo llevó a postergar sus encuentros con Eduardo Duhalde.
Daniel Scioli conoce bien a su compañero de fórmula de 2003 y 2009, y por esto, siempre cuida sus movimientos. "Quien está en este gobierno sabe que los funcionarios son los primeros en ser controlados", explican en el entorno del gobernador.

Scioli sintió nuevamente los ojos del ex presidente sobre él hace pocos días, cuando supo que Kirchner contaba con fotos que revelarían su encuentro con Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín, en plena contienda del Gobierno con el multimedios.

No es la primera vez que el gobernador se siente observado. En el período en que estuvo a cargo de la vicepresidencia de la Nación, Daniel Scioli sintió más que nunca el acecho del ex presidente a través de sectores de inteligencia. A sólo tres meses de haber estrenado su cargo, Scioli comenzó a sentir la desconfianza de Kirchner, cuando había declarado sobre las controvertidas tarifas de los servicios públicos. "En aquel momento, el espionaje de la SIDE llegó a todo su círculo íntimo, desde los hombres propios que habían quedado en la Secretaría de Turismo que después fueron desplazados, hasta su propia familia", explica un hombre cercano al mandatario.

Desde entonces, Scioli comenzó a cambiar algunas de sus costumbres. Durante un largo tiempo, el gobernador dejó de visitar al ex presidente Eduardo Duhalde y utilizó intermediarios para contactarse con él. El protagonista de los mensajes entre Duhalde y Scioli fue, en aquel entonces, Joaquín "Chango" Da Rocha.

El encuentro. La reunión del gobernador con Magnetto se dio en la misma semana en que Scioli inauguró la Expo Agro (18 de agosto) y agradeció en este evento a Clarín y La Nación –quienes organizan la muestra– y le dedicó un párrafo especial a la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble. Cinco días después, el propio Kirchner echó a andar las versiones que admitían que Nación no le enviaría los fondos necesarios para pagar los sueldos de los estatales bonaerenses y que Scioli dejaría la gobernación en diciembre para asumir la banca de diputado nacional.

Los vínculos de Scioli con los directivos de Clarín surgieron durante la vicepresidencia, y por ello, fiel al estilo que lo lleva a mantenerse al margen de la polémica, el gobernador intentó no dar su opinión acerca de la nueva Ley de Radiodifusión.

Pese a que durante la vicepresidencia Scioli nunca quiso interponerse en el fluido diálogo entre Alberto Fernández (por entonces jefe de Gabinete) y los directivos del Grupo, el gobernador utilizó algunos eventos para iniciar un vínculo con los ejecutivos. Fue así que conoció a Jorge Rendo (director corporativo de Relaciones Externas del Grupo) y al propio Magnetto.

En la comitiva de un viaje oficial a Washington en 2005 en el que participaron empresarios, Scioli conoció a Rendo, con quien hoy mantiene una cordial relación. A Magnetto lo conoció un año después, durante la celebración del Día de la Independencia de Estados Unidos en la embajada norteamericana.

Al asumir como gobernador, Scioli transformó el vínculo personal en comercial. La fuerte inversión en pauta publicitaria en los medios del Grupo y los anuncios de actos de gestión y amistoso tratamiento caracterizan la relación. Sin embargo, "en medio del conflicto entre el Gobierno nacional y Clarín, comenzaron a aparecer algunos títulos negativos, tema que habría tratado en el encuentro con Magnetto", contaron a PERFIL fuentes de la gobernación.

Aunque el gobernador siempre se cuida en las conversaciones telefónicas, la reunión con Magnetto ocurrió cuando Scioli comenzó a mostrar independencia hacia los K. Creyó que podría desplazarse sin la mirada obsesiva de Kirchner, pero entendió que, por ahora, debe seguir mostrando fidelidad.

Espionaje en la era K

* El espionaje sin orden judicial parece haberse convertido en una práctica corriente en la era kirchnerista.

* El propio Alberto Fernández, una vez fuera del Gobierno, dejó trascender que mediante la interceptación de su teléfono, el Gobierno se enteró de sus contactos con el vicepresidente Julio Cobos.

* El número dos de la SIDE, Francisco "Paco" Larcher, sería el encargado de monitorear los operativos a pedido del propio Kirchner.

* Ambos habrían ideado en la Quinta de Olivos el operativo que la AFIP realizó en las instalaciones del diario Clarín.

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