La fórmula Kirchner-Kirchner

Por: Ricardo Kirschbaum

Si se concreta la candidatura de Kirchner a una senaduría bonaerense, tal como lo han difundido fuentes del oficialismo, se abre la posibilidad de que quede ubicado en la línea directa de sucesión si es que es elegido en los comicios de octubre.

Hay mucha especulación en todo esto porque ni se ha confirmado la movida política ni, obvio, la gente lo ha votado. Pero no todo son conjeturas: la información ha surgido de las entrañas mismas del kirchnerismo y está revelando la necesidad del oficialismo de jugar muy fuerte en la Provincia para tratar de ganar las elecciones legislativas.

Kirchner confiaría en su liderazgo para llevar al peronismo adicto a la victoria apoyándose básicamente en el conurbano, donde pareciera que se va a concentrar el grueso de esta crucial batalla electoral con influencia decisiva para las próximas presidenciales.

Una de las alternativas es que Kirchner, si es electo, se convierta en el presidente provisional del Senado, es decir en el tercer escalón institucional de la sucesión, si es que la relación de fuerzas en la Cámara alta sigue favoreciendo al oficialismo.

Así, Julio Cleto Cobos, el vicepresidente que integró la fórmula por decisión de Néstor, quedaría como jamón del sádwich Kirchner: Cristina, por arriba, y su esposo, por debajo.

Como Cobos está decidido a jugar su papel de líder opositor, agregándole otra pincelada surrealista al panorama político argentino, se especula que tomará una decisión –o quizá lo obligarán a tomar– de alejarse del cargo para poder actuar con libertad frente al Gobierno en las elecciones del 2009.

Así, a más de 35 años, del gobierno Perón-Perón llegaría la dupla Kirchner-Kirchner.

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