La fórmula hipertestimonial de Néstor.

Alberto Balestrini podría sumarse a la nómina encabezada por Kirchner y Scioli. "Es a todo o nada", dice el Presidente a los suyos. Kunkel y Recalde, el álter ego de Moyano, con lugares casi asegurados. Esperan por Nacha Guevara.
Nunca pasó. Si finalmente ocurre, será un hecho inédito en la política argentina, algo que ya es mucho decir: es muy probable que en los comicios legislativos se presenten como candidatos a diputados nacionales no sólo el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, sino también su vice, Alberto Balestrini. El Poder Ejecutivo provincial en pleno, a elecciones. Por estas horas, Néstor Kirchner especula con esa idea y se muestra muy convencido de llevarla a la práctica, confirmaron a Crítica de la Argentina fuentes de su entorno inmediato. "Es a todo o nada, muchachos", arenga desde la Quinta de Olivos. Tanto Scioli como Balestrini acatarán las órdenes del jefe, aseguran fuentes del PJ bonaerense.

En la residencia presidencial y en la gobernación bonerense, no creen que la postulación del mandatario provincial y su vice sea una jugada desprolija desde el punto de vista institucional. Para argumentar sus razones, los dirigentes más cercanos a Kirchner argumentan, justamente, que Scioli ya anunció que jamás asumirá su banca de diputados para la que será elegido: "Daniel se queda, no hay riesgo de dejar vacío el gobierno de Buenos Aires", se jactó un ministro nacional ante este diario. El tercero en la línea de sucesión del ejecutivo bonaerense es el vicepresidente del senado provincial, Federico Scarabino, que gracias a las alquimias políticas de Kirchner podría transformarse en vicegobernador en el corto plazo.

En distintas reuniones partidarias, Balestrini adelantó a sus compañeros dirigentes que aceptará cualquier rol electoral que le ordene Kirchner. "Hay que acompañar al proyecto". En un primer momento, dejó trascender que podría ser primer candidato a concejal de su distrito, La Matanza, el más poblado del país, pero una pequeña interna doméstica lo frenó. El intendente local, Fernando Espinoza, su ex delfín, pretende postularse a sí mismo para ese cargo o reservárselo a alguno de sus fieles.

Sea o no candidato Balestrini, lo cierto es que el gobierno bonaerense quedará paralizado debido a la campaña electoral en la que acaban de entrar sus principales funcionarios, según admiten ellos mismos. A pesar de que faltan trece días para el cierre definitivo de las listas de candidatos, Kirchner tiene una idea bastante concreta sobre quiénes lo acompañarán a él y a Scioli en las boletas, según relatan dirigentes con los que habla a diario. Busca asegurarse por estas horas a la artista Nacha Guevara para que ocupe el tercer lugar en la lista, y luego guarda espacios para Balestrini; para el jefe de Gabinete, Sergio Massa; para su amigo Carlos Kunkel, quien debe renovar su mandato legislativo, igual que otro ultra K, Edgardo Depetri; para la ministra de Obras Públicas bonaerense, Cristina Álvarez Rodríguez, y también para Héctor Recalde, el abogado laboralista que funciona como álter ego parlamentario de Hugo Moyano, el jefe de la CGT. El "ala blanda" del Gabinete aún insiste con conseguirle un lugar al titular de la Unión Obrera Metalúrgica, Antonio Caló, el preferido de gremialistas como Andrés Rodríguez, de UPCN, aunque es muy resistido por Moyano.

Según las últimas encuestas que maneja Kirchner, buena parte de sus electores bonaerenses asegura que quiere votar la fórmula oficial en apoyo "a la gestión".

La campaña K ya tiene cajeros

El PJ bonaerense, que postulará a Néstor Kirchner y a Daniel Scioli como candidatos, ya designó "cajeros" para recaudar plata para la campaña que está a punto de iniciarse: son el intendente de la localidad bonaerense de Ituzaingó, Alberto Descalzo, y la jefa comunal de Ameghino, Andrea García, según confirmaron a Crítica de la Argentina fuentes oficiales de contacto permanente con Kirchner. Ellos estarán a cargo de la recaudación y del control de los fondos de la campaña oficial, ya que ocupan cargos en el partido relativos a las finanzas. Descalzo es uno de los intendentes bonaerenses con más y mejor acceso a la intimidad de la Quinta de Olivos. Fue uno de los jefes comunales más consultados por Néstor durante su gobierno y también después. Pero recientemente se negó a ser candidato testimonial y propuso postular a su pareja, aunque no está casado con ella y no podrá poner el apellido en la boleta

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