Formosa sintió el impacto general por la caída en las ventas de autos usados.

En el primer cuatrimestre del año se vendieron en el país 409.230 vehículos, un 18% menos que el mismo período del año pasado, cuando las ventas alcanzaron las 482.877 unidades.
Mientras tanto, en la provincia el impacto fue mayor: 22,5% al venderse 435 unidades menos que en el 2008. Aún ante este panorama, las expectativas para el próximo cuatrimestre son dispares entre los empresarios locales y reina la expectativa por un repunte

Más que nunca, la incertidumbre económica del mundo y del país se percibe en cada uno de los rubros que la componen, lo que incide automáticamente en el ánimos de los consumidores a la hora de tomar una decisión y decidir en qué invertir su dinero. Los balances de las distintas cámaras que nuclean cada actividad en el país y en Formosa vienen advirtiendo desde hace varios meses una caída permanente en las operaciones realizadas.

Dentro de ese panorama preocupante están las concesionarias de automóviles que se dedican a la venta de modelos nuevos y usados. Según datos concretos de la Cámara del Comercio Automotor, Formosa vendió durante este abril 374 vehículos usados, una cifra inferior a los 472 automóviles vendidos en el mismo mes del año anterior, lo que representa una caída del 20,7% al cierre del balance mensual.

Durante el cuatrimestre la caída se asienta aún más y supera la media nacional en casi

5 puntos porcentuales al registrar una caída general de 22,5%.

Las explicaciones de los empresarios

Una recorrida de El Comercial por varias concesionarias especializadas en el rubro de ventas de vehículos usados confirmó los datos proporcionados por la cámara que nuclea el comercio automotor.

El gerente de ventas de una reconocida empresa del rubro aseguró que uno de los factores incidentes mas importantes a la hora de evaluar este comportamiento de la gente que deriva en menos ventas es la indecisión por parte de quienes hasta hace cuatro o cinco meses atrás tenían en mente comprarse un vehículo, sea este nuevo o usado.

"Todo se retrasó porque hay mucha incertidumbre de la gente sobre qué hacer con el poco dinero que le sobra; no se anima a invertir en un vehículo y eso hace que tanto el circuito de los nuevos como de los usados se congelen y provoquen esta situación difícil para las concesionarias que no tienen mucha espalda para aguantar".

Idéntico diagnóstico se recogió en otros comercios consultados, quienes graficaron la situación: "Hoy en día la gente ni pregunta precios porque por más que tenga unos pesos ahorrados quiere saber qué pasa con la economía del país para decidir dónde invertir el ahorro.

Hubo muchas expectativas que se frustraron con los anuncios del gobierno nacional porque no hay reglas claras.

Rimero lanzan un plan para fomentar el consumo y cuando averiguan requisitos caen en la cuenta que son imposibles de cumplir". Estas concesionarias ejemplifican la situación con la cantidad de gente que reciben diariamente, las que ni por asomo se asemejan al cuadro que se veía cinco meses atrás cuando llegaban a atender en forma grupal en determinados momentos.

Las consecuencias en las empresas

Tal cual la situación desde fines del año pasado, el desfasaje en los niveles de ventas si se compara con el cuarto trimestre del 2008 derivó en que varias concesionarias que operan con vehículos nuevos y usados dejaran de recibir estos últimos como parte de pago para financiar la compra del 0km.

La decisión está tomada en base a que la retracción de las ventas de los usados les provocó un incremento en el stock que en algunos casos supera varias veces lo habitual, lo que repercute en la venta de las unidades nuevas porque se rompe una de los eslabones que completaban el circuito comercial.

Otro problema con los que deben lidiar los comercios del rubro es el incremento de las tasas de interés sobres los créditos bancarios, lo que termina por encarecer las cuotas de cada operación, con la consiguiente frustración del cliente que en muchos casos termina de abortar la compra.

Esta situación de aumento del precio de las tasas de interés va en sentido inverso del precio total en caso que la operación se realice en efectivo, donde se abaratan los costos totales.

Plan de ahorro: la opción favorita para comprar el 0km

Durante los seis últimos años de crecimiento económico en el país las compras de autos se efectuaban mayormente por medio de la financiación bancaria, pero ahora que las ventas de los 0km han caído y están estancadas, el plan de ahorro es nuevamente la herramienta preferida.

El plan de ahorro, o crédito de fábrica, es un sistema que permite la adquisición de un vehículo 0 km mediante el pago en cuotas ajustables de acuerdo con el precio del producto, que se entrega por sorteo y por licitación.

"Cuando el crédito es caro, como ahora, la gente apela a lo más económico. En el plan de ahorro la cuota varía según el valor del auto, y como los precios está sufriendo pequeños aumentos, casi no hay intereses", aseguran desde una concesionaria interprovincial.

Mientras se espera un repunte en las ventas, varios empresarios esperan confiados la implementación del incentivo al patentamiento, ya que son estímulos que las fábricas comenzarán a dar a las concesionarias para bajar el precio de lista. Por ejemplo, si se patenta hasta fin de mes, en vez de pagar $ 44.000 por un auto, se termina pagando $ 40.000.

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