En Formosa las renegociaciones de contrato de alquiler estipulan aumentos de hasta el 20%.

Uno de los anhelos principales de una familia constituida es la de poder desarrollar su vida bajo un techo propio, pero las actuales circunstancias dificultan la concreción de este sueño por lo que la alternativa inmediata es alquilar.
En Formosa no solamente familias constituidas se encuentran en esta situación, sino que por la posibilidad de estudio que ofrece la Universidad Nacional son muchos los jóvenes que residen temporalmente en la ciudad y optan por alquilar casas o departamentos.

Para todos aquellos que están enmarcados dentro de este panorama y deben renegociar contrato el próximo mes, las perspectivas de mantener un precio similar por el inmueble parecen esfumarse por la decisión de las inmobiliarias o de los propios dueños que se apoyan en el aumento del "costo de vida" para solicitar hasta un 20 por ciento de los valores actuales de contrato.

Esta situación agrava el panorama habitacional en la ciudad, ya que los actuales costos exceden largamente lo previsto en los presupuestos de cualquier empleado y el nuevo aumento les representa un desembolso de dinero difícil de afrontar acorde a los salarios provinciales. En situaciones normales el alquiler debería representar entre un 10 o 15% del salario de una persona pero hoy en día con esos porcentajes es imposible siquiera soñar con encontrar algo en mal estado. Para un matrimonio la cuestión se dificulta porque generalmente optan por casas, las que resultan mas caras y las que menos oferta en existencia hay.

Para poder alquilar en la ciudad hoy debe destinarse casi el 50% del sueldo promedio de un trabajador público, por lo que una renegociación con el aumento mencionado implicaría pasar a destinar casi un 60% del salario hacia esa finalidad. Con este panorama, parece que los pequeños "placeres" deben suscribirse a realizar las cuatros comidas diarias en forma moderada.

El marco legal

Ante esta situación, ¿existe un límite legal para poner freno a las pretensiones de los locadores? Tanto desde la Defensoría del Pueblo como de la Cámara de Alquileres de la provincia advierten que deben distinguirse dos situaciones: en los casos de la primera locación y renovación de contrato, el dueño tiene la posibilidad de fijar el valor que pretende por la renta del inmueble que ofrece, pero ello no implica que puede pedir cualquier precio porque, obviamente, no encontrará nadie dispuesto a pagarlo.

Una situación distinta es la de los contratos en vías de ejecución los cuales, por la Ley de Emergencia Económica 25.561, no pueden variar sino por convenio de partes.

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