En Formosa se llevó a cabo el primer trasplante renopancreático en un hospital público del país

Alejandro Iván Bianchi tiene 32 años, hace 20 se le había declarado una diabetes y hace 5 que padecía una Insuficiencia Renal Crónica.
El 30 de diciembre, a las 21, ingresó a quirófano para ser sometido a un trasplante renopancreático que se llevó adelante hasta la madrugada del 31, el último día del año 2009, por un equipo de especialistas de primer nivel, consagrando al Hospital de Alta Complejidad "Presidente Juan Domingo Perón" en el primer establecimiento público del país que concreta este tipo de procedimiento tan complejo.

Debido a la diabetes, Alejandro quedó ciego y debía someterse tres veces a la semana a sesiones de diálisis de 4 horas como mínimo.

En el 2008 fue admisionado en el HAC y en setiembre del año pasado ingresó en la lista de espera nacional del INCUCAI. En cuestión de horas podrá regresar a su hogar, junto a su esposa que lo ha acompañado en el largo y difícil camino que hoy queda atrás.

En conferencia de prensa ofrecida en la tarde de ayer, el administrador general del HAC, Dr. José Luis Décima y el coordinador del Programa de Trasplantes Renal, Hepático, Cardiaco y Renopancreático de Formosa, Dr. Guillermo Bortman, reseñaron que el Alta Complejidad es el quinto centro en el país que realiza este tipo de procedimientos, los otros cuatro están distribuidos tres en Capital Federal y uno en Córdoba pero aclararon que "en ningún otro hospital público de la Argentina, se realiza este tipo de trasplantes".

Para el Dr. Guillermo Bortman haber podido realizar en Formosa este tipo de trasplante constituye el "broche de oro" de 2009, ante la posibilidad de poder incorporar un órgano más al programa de trasplantes que se desarrolla en esta provincia, y sobre todo en un hospital público, avance sin lugar a dudas significativo y de gran implicancia para la historia de la medicina.

Manifestó que haber padecido diabetes desde tan temprana edad, fue diagnosticado cuando tenía 12 años, lo llevó a un severo deterioro de su calidad de vida, lo que ahora mejorará considerablemente permitiéndole otras oportunidades.

Organización y desarrollo

"Se necesita de mucha organización para poder concretar un trasplante y sobre todo un renopancreático, lo que no es casualidad sino fruto de toda una modalidad de trabajo para llegar a estos resultados", destacó el coordinador del Programa de Trasplantes y valoró el rol fundamental que cumple desde el equipo de trasplante que llevó a cabo el procedimiento, encabezado por el Dr. Pablo Uva, los médicos terapistas, los médicos nefrólogos, el personal de enfermería, los administrativos, el personal de limpieza, y cada uno de los que forman parte de la institución.

Recalcó en este sentido que el Alta Complejidad ha llevado adelante desde sus inicios un trabajo sistemático cuyos logros están a la vista:

"Antes dábamos a conocer los resultados de un trasplante con 30 médicos acompañándonos, hoy no porque hacer un trasplante de corazón en Formosa no es una novedad, tampoco lo es de hígado y de riñón, es algo habitual. Hace unos años los formoseños se iban a otras provincias en busca de centros especializados, exportábamos pacientes, y hoy los importamos porque somos centro de referencia a nivel regional, vienen a Formosa para encontrar soluciones".

En cuanto a las perspectivas de vida del paciente, dijo que son muy favorables, "muy buenas al poder vivir sin tener que depender para ello de una máquina".

"Poder hacer en Formosa un trasplante de renopáncreas, ubicarnos hoy como el primer hospital público del país, es sin lugar a dudas nuestra base de sustentación para seguir creciendo", subrayó Bortman a lo que el Dr. Décima agregó que "no es fruto de la casualidad sino de una política de Estado encabezada por el Dr. Gildo Insfrán a favor de la salud".

Consultado puntualmente Bortman en torno a si el HAC puede ser tomado como ejemplo de modelo de gestión hospitalaria en el sector público a nivel país, el destacado especialista afirmó: "Sin lugar a dudas lo somos, el primer hospital público del país e incluso hay un hospital en la localidad de Florencio Varela que posee un modelo de gestión muy similar al nuestro.

A nivel internacional he recibido llamados telefónicos de distintos puntos de Latinoamérica para visitar y conocer cómo se trabaja en Formosa en este hospital".

Una historia de amor

La historia de Alejandro y Juana, su esposa, es una verdadera historia de amor que ha sabido superar las barreras más difíciles: las de la enfermedad.

Desde que Juana María Canteros lo vio por primera vez en una fotografía, se enamoró de él.

"Yo era compañera de estudios de la hermana de Alejandro en la ciudad de Corrientes y una vez cuando me mostró una fotografía de ella con sus hermanos, inmediatamente le pregunté por Alejandro.

Desde ese momento me enamoré de él. Dije: ese hombre tiene que ser para mí. Su hermana me contó que era diabético y tenía problemas de salud pero no me importó; es tan maravillo como persona que elegí estar con él. Desde que lo conocí en persona no nos separamos más.

Estamos juntos desde hace cuatro años y medio y hace dos que nos casamos. Hoy estamos felices con los resultados obtenidos en el trasplante, con la atención que recibimos en este hospital y con la vida juntos que nos espera".

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