Formosa avanza hacia stock de casi cuatro millones de cabezas en la actividad ganadera.

El interés despertado en empresarios y productores de otros puntos del país acerca de las razones del progreso alcanzado por la ganadería en la provincia, la realidad pecuaria en franca evolución se sostiene en las políticas de estado y en los espacios de consenso generados que fueron ocupados por la dirigencia rural, permitió apuntalar las políticas definidas por el gobierno provincial para que puedan resolverse positivamente los problemas de producción y el avance hacia metas de comercialización que permiten a los ganaderos fijar su mirada en el mercado mundial.

Hay que destacar que desde hace tiempo, con sus idas y venidas, hay una alianza natural entre el sector público y el privado con el apoyo de organismos que aportan conocimientos para que se afirme el mejoramiento cualitativo de las carnes así como también un concepto de inclusión que parte desde el estado para que en esta fluida convergencia de grandes ganaderos participen y formen parte de este proceso los medianos y los pequeños productores.

Formosa, nueva realidad

Formosa ofrece en realidad hoy día espacios suficientes donde pueden convivir todos los sistemas productivos y aprovechar las bondades de una naturaleza exuberante que brinda sus potencialidades para emprender proyectos de aprovechamiento sustentable y decididamente rentables.

¿Cómo y cuándo comenzó a producirse esta transformación? Paradójicamente todo comenzó a plantearse cuando desde las esferas nacionales se decidió años atrás la aplicación del rifle sanitario en Clorinda ante un supuesto e infundado foco de aftosa que ingresó al país desde el Paraguay.

La equivocada estrategia sanitaria nacional respecto a la declaración de país libre de aftosa sin vacunación y al no tomarse las prevenciones correctas , generó una crisis a nivel nacional que para ser disimulada en términos de impacto político impuso la búsqueda de un "chivo expiatorio" que resultó en aquel entonces ser Formosa junto con otros estados del norte argentino.

Tecnologías adecuadas

La gestión articulada entre el INTA y los Centros de Validación de Tecnologías Agropecuarias-CEDEVA- en el desenvolvimiento de tecnologías adecuadas para que el productor formoseño ganase en eficiencia productiva, permitió, que se comenzara a trabajar en los procesos de comercialización.

Se avanzó, primeramente, en la reactivación de las sociedades rurales en cuanto a sus instalaciones para poder llevar adelante procesos de comercializaciones transparentes eficientes y líquidos como los remates.

También es clave el hecho de que se prestase atención a todo aquello que le permitiese productor encarar la comercialización directa de su producción a los principales mercados del mundo.

Más espacios

Este proceso devino de generar los espacios de articulación y de consenso entre el sector del conocimiento a través de los consejos profesionales la Universidad, los CEDEVA y el INTA, los productores a través de sus sociedades rurales y el estado provincial que viene articulando la relación a través de una política clara, estratégica de largo plazo que se traduce hoy con el objetivo propuesto por el propio gobernador de superar las 3.000.000 de cabezas de ganado en 2015.

Sin bajar los brazos

Sin embargo, y en lugar de bajar los brazos o de desmotivarse, la ganadería formoseña tomó el problema con tanta seriedad que convirtió esa circunstancia adversa en un elemento aglutinador.

Porque esto significó que se sumaron a la causa los consejos profesionales de médicos veterinarios e ingenieros agrónomos; los productores a través de sus entidades representativas, particularmente ChaFor y las sociedad rurales; los funcionarios locales de los organismos nacionales como SENASA y el compromiso del Gobierno provincial a través de la Comisión Provincial de Sanidad Animal

Todos ellos se fijaron el objetivo de mostrar que en Formosa se hacían las cosas de manera ordenada y que había suficientes garantías de seguridad con respecto a la producción.

Porque tras el impacto del "sambenito" de la aftosa, se fueron limando todas las diferencias entre los actores de la cadena productiva a través de la definición de un objetivo común: lograr un status sanitario que no tuviese restricciones para el desarrollo de la ganadería en la provincia.

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