Ford sorprende y gana US$ 1.000 millones en el tercer trimestre

La automotriz dijo que su repunte se basó en una mayor presencia en el mercado de EE.UU., reducción de gastos y un plan oficial de recortes impositivos a los usuarios que cambiaron sus autos. Este año, la firma había rechazado la quiebra.
Hace menos de un año, la industria automotriz estadounidense parecía destinada a morir lentamente. Los "tres gigantes" de Detroit -General Motors, Chrysler y Ford- estaban agonizando. Sus respectivos presidentes vinieron a Washington en varias ocasiones, desesperados en busca de ayuda, con una mano atrás y otra adelante. Nada ni nadie parecía capaz de salvarlos de la feroz competencia de los autos japoneses como los Toyota y los Honda.

Por todo eso, el anuncio realizado ayer de que Ford ha obtenido una ganancia de casi 997 millones de dólares y un resultado operativo de 1.100 millones en el tercer trimestre provocó ayer un gran sorpresa. Hubo algunos analistas que hablaron incluso de milagro. De hecho, es la primera vez en tres años que la famosa fábrica de autos tiene un saldo positivo y es la única que no se vio obligada este año a declararse en bancarrota. ¿Cómo lo logró?

Los buenos resultados se deben no sólo a un aumento en las ventas de autos -en particular, en el mercado estadounidense- sino también a una importante reducción de los gastos. En Estados Unidos, Ford cerró diez fábricas y despidió a más del 45 por ciento de mano de obra desde el año 2006 hasta ahora.

Las ventas de los vehículos Ford en este país aumentaron significativamente debido a la medida que adoptó el gobierno del presidente Barack Obama mediante la cual, si uno cambia su automóvil viejo por uno nuevo, obtiene ventajas impositivas.

En el comunicado que distribuyó ayer a la prensa, Ford dijo que esperaba ahora un regreso a una "sólida rentabilidad", fuera de elementos excepcionales, en 2011.

"Nuestros resultados en el tercer trimestre muestran claramente que Ford está logrando avances extraordinarios a pesar de la recesión en la economía mundial", enfatizó en el comunicado Alan Mulally, presidente de la compañía. Además, el grupo registró beneficios en sus negocios en Sudamérica, Europa, Asia Pacífico y Africa.

"Los principales indicadores muestran señales de recuperación en todos nuestros grandes mercados. No obstante, la confianza del consumidor y las condiciones del mercado de trabajo son aún un motivo de preocupación", dice textualmente la firma en el comunicado.

Ford redujo sus costes estructurales en casi 1.000 millones de dólares en el tercer trimestre gracias a un recorte de los costos de producción y de ingeniería, lo que le permitió una disminución total de gastos de 4.600 millones de dólares durante los primeros nueve meses de 2009.

Esta cifra supera el objetivo de reducción de 4.000 millones de dólares. Con los buenos resultados en la manga, la empresa aspira ahora a conseguir capital fresco por hasta 3.000 millones de dólares. Para ello, se ofrecerá a los inversores un empréstito convertible por valor cercano a los 2.000 millones de dólares y se evalúa la posible venta de acciones propias por hasta 1.000 millones de dólares. El empréstito, que podría aumentar hasta los 300 millones de dólares, estará vigente hasta 2016 y podrá finalmente ser cambiado por acciones de la Ford, dinero en efectivo o bien una combinación de ambos.

La empresa había abandonado la zona de los beneficios operativos en el primer trimestre de 2008. Hasta hace un año, el fabricante registraba pérdidas por 161 millones de dólares.

Pero, en paralelo a esta noticia positiva, la gigante automotriz sufrió una derrota en el ámbito laboral, luego de que el sindicato del sector UAW rechazara un nueva convención colectiva que hubiera permitido más recortes en todos los gastos, especialmente aquellos ligados al pago de salarios y otras retribuciones laborales.

El punto es que, en su oposición al convenio que ofrecía la compañía, el setenta por ciento de sus miembros bloqueó el acuerdo el fin de semana.

La propuesta en cuestión, que incluía -según informaron fuentes gremiales- una prohibición de huelgas por seis años, le hubiera dado a la empresa automotriz concesiones similares a las que gozaron sus rivales domésticos General Motors y Chrysler durante sus bancarrotas, este año.

El sindicato dijo que no renegociará el tema, pero que seguirá trabajando con la Ford para ayudar a la empresa a "mantener su competitividad" en el mercado.

Comentá la nota