Fontana paga sueldos con apoyo provincial y no puede considerar un aumento salarial

Con una población de 64.000 personas, Fontana no logra percibir la coparticipación de municipios de primera categoría y sobrelleva sus limitaciones financieras con la asistencia del gobierno provincial que le adelante entre 150.000 y 200.000 pesos mensuales, razón por la que no puede contemplar un aumento salarial como el reclamado por los dos sindicatos que tienen copada la sede municipal.
Ayer, otra vez, el intendente de esa localidad, René Briansó, confirmó la falta de recursos para afrontar el aumento salarial que reclaman los trabajadores que mantienen ocupado el edificio municipal. Las severas restricciones financieras no son cuento: gran parte del presupuesto se consume en el pago de salarios. En tanto el municipio está tomado desde el lunes por los dos gremios del sector.

Sin dinero para aumentos

Los gremios piden un aumento de 200 pesos a los sueldos básicos, que importan entre 160.000 a 170.000 que el jefe comunal afirmó "no tenemos" y dijo que hablará del tema con el subsecretario de Municipios, Alberto Nievas "para ver como puede hacer un adelanto de coparticipación para poder pagar los sueldos". Entre 150.000 y 200.000 pesos es el déficit financiero en la partida para cubrir haberes de los empleados.

"Desde diciembre hasta ahora tuvimos una ayuda del gobierno provincial con la ley de los 3 millones de pesos, gracias a la generosidad de los otros intendentes. Si a Fontana le correspondió 220.000 fue porque los otros municipios cedieron. Sino a Fontana la iba tocar solo 60.000 pesos y no le iba alcanzar a pagar los sueldos de los empleados", añadió.

También marcó que los empleados y los gremialistas "ser equivocaron" porque iniciaron el paro "presionando a los concejales, presionando al intendente se iba a poder gastar la plata que viene para obras, que es la famosa plata de la soja que hasta este momento tampoco ha sido depositado. No tenemos dinero pero tengo la palabra del gobernador que nos seguirá ayudando para pagar los sueldos". Sin embargo el jefe comunal le transmitió un mensaje de Capitanich a los gremialistas y empleados: "Mientras no se arregle el problema financiero no iba haber plata en la provincia para generar más gastos en aumentos de sueldos" y que "debemos tener paciencia ante la emergencia económica que hay en el país y en el mundo. Ellos no quisieron entender. Creen que es un momento político, que apretando el gobernador va ayudar a Fontana".

Por eso sostuvo que "cuando no hay plata, no hay plata, por más buena intención que tenga el gobernador con Fontana, que dijo bien, de frente. Como gobernador preocupado me dijo que debemos ser responsables". También apuntó que sigue peleando por el incremento de la cuota de coparticipación y de las obras que el gobierno provincial prometió para Fontana pero admitió que "la situación está complicada, para todos".

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