Los fondos serán claves para la entrega de tierras en los lotes fiscales 55 y 14

La provincia y la Nación deberán empezar a definir el financiamiento indispensable para la relocalización de familias en los lotes fiscales 55 y 14 , unos de los pasos previstos para la solución del largo proceso por la regularización de su propiedad , cuyo trámite lleva más de quince años en la provincia.
Esa fue una de las tareas pendientes que señaló Fundapaz, organización que participó de las recientes reuniones entre criollos y aborígenes de La Puntana, en el norte del Chaco Salteño, en las que se comenzó a acordar qué tierras cercanas a ese paraje quedarán en mano de los aborígenes y cuáles en la de criollos.

La semana pasada ambos grupos dialogaron sobre la distribución de 40 mil hectáreas cercanas a La Puntana sobre la base de las tierras que actualmente ocupan. En pocos días más , sin embargo, quedará en claro qué parajes son pretendidos por ambas partes, lo que hará indispensable la relocalización de familias criollas.

"Estamos ya en el momento clave para que se defina un programa de apoyo económico", dijo el director de Fundapaz, Gabriel Seghezzo, quien ponderó el buen clima de diálogo entre criollos y aborígenes durante el encuentro en el que participó también la secretaria de Política Ambiental, Cristina Camardelli.

Es que a las familias criollas que probablemente tengan que ser relocalizadas como resultado de los acuerdos se les deberá garantizar que no quedarán en peores condiciones: provisión de agua potable, caminos y servicios educativos, son algunas de las inversiones que la Nación o la Provincia deberá realizar para lograrlo.

Durante el encuentro, las autoridades provinciales informaron que a las familias criollas les corresponderá un total de 14 mil hectáreas, un dato al que se llegó en base a la cantidad de animales que poseen, lo que dejaría unas 26 mil a los aborígenes, en su gran mayoría wichis.

Aunque las comunidades aborígenes asociadas a Lhaka Honhat estarían dispuestas reducir el área, no aceptarían a la fragmentación de las tierras que actualmente ocupan . Seghezzo dijo que los acuerdos que se alcancen para la distribución de tierras en La Puntana y su aplicación deberían servir de modelos para los para el procedimiento en la entrega de tierras en otras trece zonas de los lotes fiscales 55 y 14, que incluyen seiscientas cuarenta mil hectáreas.

Agregó que en todo el proceso debe garantizarse el respeto por el derecho de los criollos y de los aborígenes a la posesión de las tierras que tradicionalmente ocupan.

Aún no se conoce cuánto dinero invertirá la Provincia o la Nación para infraestructura en los lotes, aunque Seghezzo recordó que en 2003 el gobierno provincial había previsto un programa de cerca de 30 millones de pesos, que finalmente no se concretó.

El proceso de entrega de tierras en los lotes fiscales 55 y 14 lleva ya cerca de 20 años. En los primeros años de la década del 90, un informe de la Universidad Nacional de Salta propuso al entonces gobernador Roberto Ulloa la entrega a comunidades aborígenes y con título único, de una amplia parcela al borde del Pilcomayo, y del resto de las tierras a los criollos. Ulloa, sin embargo, dejó la propuesta a consideración de la Cámara de Diputados y finalmente no se concretó.

Las posteriores gestiones de Juan Carlos Romero incluyeron, en 2005, un llamado a referéndum en el que se preguntó a los pobladores si estaban de acuerdo con que el gobierno entregase las tierras, un punto que nunca había estado en cuestión.

Pero Ulloa dejó la propuesta a consideración de la Cámara de Diputados, y finalmente no se concretó. Las posteriores gestiones de Juan Carlos Romero sobre el tema incluyeron en 2005 el llamado a un referéndum en el que preguntó a los pobladores si estaban de acuerdo con la entrega de tierras, un punto que nunca había estado en discusión.

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