Fondos de Santa Cruz: una caja que Kirchner maneja como propia

Clarín accedió en exclusiva a los datos sobre los manejos del fondo en 2008.
Néstor Kirchner ya no es presidente y hace más de seis años que dejó de ser gobernador, pero sigue sentado sobre los enigmáticos fondos millonarios de Santa Cruz como si fueran propios. Aunque formalmente la firma la tiene el gobernador, el ex presidente decide desde Olivos cuánto de ese dinero de la provincia patagónica llega efectivamente a las castigadas arcas santacruceñas. Eso le permite ejercer no sólo un férreo control político sobre los destinos de su provincia, sino administrar los fondos con un particular criterio de intereses políticos personales.

La paradoja del caso es que, mientras Santa Cruz aumenta su déficit fiscal y paga caro para financiarlo, el fondo K casi no se utilizó, salvo con fines electorales familiares.

Hasta 2006, prácticamente no se tocaron los 530 millones de dólares repatriados de cuentas extranjeras en el 2003 para sumar plata al presupuesto de Santa Cruz, algo que sí se hizo en el 2007, cuando se jugaba el destino presidencial de Cristina. Ese año, se gastaron unos 200 millones de dólares que sirvieron para aumentar salarios y pagar obras públicas electorales. Un año después, en 2008, pasadas las elecciones, Santa Cruz solo recibió 27 millones de dólares y la gobernación de Peralta se vio obligada a financiar su déficit con un costosísimo giro en descubierto del Banco Nación por 400 millones de pesos (115 millones de dólares).

"Esta forma de financiarse revela que Peralta no tiene margen de acción sobre los Fondos. Sino, hubiera tomado otro camino. Y revela, además, que en 2007 los Kirchner pusieron todos sus millones porque la provincia se incendiaba y podían perder las elecciones, como pasó en las legislativas de este año", dijo un dirigente político de larga trayectoria en esa provincia.

Clarín accedió en exclusiva al último reporte del Ministerio de Economía de Santa Cruz, en donde se detallan los movimientos de los más de 400 millones de dólares (exactamente 407.726.729 dólares) que aún quedan del famoso fondo de Kirchner. Allí se confirma que el ex presidente volvió durante 2008 a cerrar el grifo a su propia provincia. Por estas horas, el Tribunal de Cuentas de la provincia, con mayoría kirchnerista, se dispone a aprobar lo actuado por el ex ministro de economía provincial, Manuel Campillo, ahora hombre fuerte de la ONCCA, y gestor personal del fondo de Kirchner junto a otro de sus incondicionales y uno de los pocos que sabe qué ocurrió desde el inicio con ese dinero: el secretario Legal y Técnico de la presidencia, Carlos Zannini.

En el año de las elecciones que llevaron a Cristina a la presidencia, Néstor Kirchner ejerció una fuerte presión sobre el gobernador Daniel Peralta para contener el mal humor social y garantizarse el triunfo del Frente para la Victoria en la gobernación. Aún así, como el riesgo de perder las elecciones crecía, Kirchner tuvo que autorizar el uso de algo más de 199 millones de dólares para aumentar sueldos y frenar la bronca social. Un año después, aunque los sueldos obviamente no bajaron, el ex mandatario sólo permitió el giro de poco más de 90 millones de pesos, unos 27 millones de dólares.

El 2007 será recordado en Santa Cruz como un año de fuerte agitación social, encabezada por docentes y trabajadores del estado. Ese año, en Río Gallegos, el ex ministro kirchnerista y de su intima confianza Daniel Varizat atropelló con su camioneta a 17 manifestantes en una gélida noche de agosto.

El 2008 fue un año de ahogo fiscal para la provincia patagónica. Santa Cruz tuvo un déficit fiscal de 133 millones de pesos, y se financió con un rojo de más de 400 millones de pesos en una cuenta en descubierto en el Banco Nación. El rojo en cuenta corriente es una de las formas más caras de financiarse en el mercado. Este año, según datos de la consultora Abeceb.com, Santa Cruz se encamina a cerrar con un déficit de alrededor de 570 millones de pesos.

Pero aunque la provincia muestra datos cada vez más rojos, al fondo K no le va para nada mal. El balance 2008 de los fondos tiene un dato particular: el monto total creció en casi 70 millones de dólares pese a que se desafectaron esos 27 millones que fueron transferidos al tesoro provincial: a fines de 2007, tenía en total 338.529.955 dólares (327.401.192 en moneda extranjera y 34.499.166 en pesos); y un año más tarde la cifra subió hasta 407.726.729 dólares. El incremento de los fondos obedeció a la liquidación final del fideicomiso que había armado la provincia con las regalías repatriadas en 2003 y a la unificación de ese dinero con otros 71,87 millones de dólares en bonos Boden 2012 y 2015, que se mantenían separados.

Los Fondos de Santa Cruz siguen siendo un instrumento político clave para el ex presidente, que ya fantasea con volver a la presidencia en el 2011.

Los informes que analiza el Tribunal de Cuentas muestran, entre otras cosas, que la provincia es un tenedor importante de deuda pública: a fines del 2008 tenía 88.380.005 dólares y 23.861.986 pesos en bonos nacionales y provinciales; la inmensa mayoría es deuda emitida por la Nación.

Otra parte de los fondos está constituida por depósitos en caja de ahorros y cuentas corrientes en los bancos Nación y Santa Cruz (en total, 16.500.627 pesos y 29.444.841 dólares). Y el resto, en depósitos a plazo fijo también en los bancos Nación y de Santa Cruz; en el primero, la provincia tenía un depósito a 30 días por 78.216.356 pesos y otros tres, también a 30 días, por un total de 220.457.526 dólares; en el banco de los Eskenazi, el monto era menor pero más diversificado: 39.489.139 pesos en ocho plazos fijos de entre 120 y 150 días y 23.627.513,36 dólares en más de 50 plazos fijos de entre 30 y 150 días. El total da, al cambio de fines de 2008, los más de 400 millones de dólares que tenía entonces el fondo de Kirchner.

En marzo de este año, Campillo, todavía como ministro de Economía de Santa Cruz, aseguró que los fondos rondaban los 500 millones de dólares gracias a que la provincia los había engrosado con nuevos aportes, algo que, en principio, no podría hacer y que, otra vez, entraría en colisión con la situación actual de la administración de Peralta, que a mitad de año venía intentado constituir un millonario fideicomiso garantizado con las regalías petroleras para tratar de tapar los agujeros cada vez más evidentes de las arcas estatales.

Néstor Kirchner es famoso por su fanátismo en el control de los fondos públicos, que maneja, en este caso, como propios.

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