Sin fondos para cerrar Guantánamo

Los senadores oficialistas de Estados Unidos anunciaron hoy que no darán a Barack Obama los fondos solicitados por el presidente para cerrar la prisión de Guantánamo hasta que el gobierno no presente un plan claro sobre qué hará con los detenidos en la cárcel militar.
Tras el embarazoso golpe al presidente, importantes figuras demócratas del Senado se apresuraron a aclarar que su negativa no siginficaba la muerte de los planes del presidente de cerrar Guantánamo en enero, sino sólo que los fondos deberán esperar hasta que la Casa Blanca presente una propuesta más detallada.

Obama pidió 80 millones de dólares para cerrar la cárcel para presuntos islamistas radicales ubicada en Cuba como parte de una partida extraordinaria para costear las guerras de Irak y Afganistán hasta octubre y proveer asistencia a Pakistán, una ley que el Congreso tiene previsto votar en los próximos días.

Pero la inciativa del presidente se topó con la resistencia de legisladores tanto demócratas como republicanos inquietos por la perspectiva de la liberación de algunos de los 240 presos que quedan en Guantánamo –incluso aquellos absuelto de cargos de terrorismo– en sus propios distritos y entre sus votantes.

"La administración hasta ahora no presentó ningún plan" sobre adónde transferirá a los detenidos en Guantánamo, dijo el número dos del bloque de senadores demócratas, Richard Durbin, quien agregó que el partido tratará el asunto más adelante.

"Creo que Guantánamo debería cerrarse, y tenemos que esperar la dirección del presidente sobre qué pasa con los detenidos", agregó Durbin, en lo que se vio como una señal de que la movida política es un repliegue táctico y que los demócratas acompañarán al presidente cuando la Casa Blanca promenorice su proyecto.

La financiación de los planes de Obama ya había sufrido un revés la semana pasada en la Cámara de Representantes, donde demócratas y republicanos votaron una ley que no incluyó los fondos requeridos por Obama y que prohíbe la liberación de presos de Guantánamo en suelo estadounidense hasta el 30 de septiembre.

Los demócratas del Senado incluyeron incialmente los fondos en la ley sobre Irak y Afganistán, pero también prohibieron el traslado de detenidos a Estados Unidos y dejaron 50 millones de dólares en suspenso condicionados a la presentación de un plan del Ejecutivo.

Pero al acrecentarse las críticas en los últimos días, los senadores demócratas patearon el tablero. "Sacaremos todo el dinero", dijo el senador Daniel Inouye, presidente de la Comisión de Asignaciones del Senado y autor de la ley.

En el Pentágono, el vocero del Departamento de Defensa, Geoff Morrell, dijo a los periodistas que no veía indicios de que no puedan cumplirse los plazos de Obama para cerrar Guantánamo.

En su reciente gira por Europa, Obama pidió a los países del continente –que tanto reclamaron el cierre de Guantánamo y aplaudieron la orden de cerrarla– aceptar a algunos de los detenidos, y ya obtuvo el compromiso de algunos de ellos.

Un prisionero fue transferido a Francia la semana pasada, dejando en 240 el número de detenidos en Guantánamo.

Los republicanos expresaron su satisfacción con la decisión de no dar los fondos a Obama.

"Cerrar este instalación sólo servirá para un fin, y ése es hacer a los estadounidenes menos seguros de lo que los hizo Guantánamo", dijo el líder senatorial republicano Mitch McConnell.

Comentá la nota