Fondos del exterior traen dólares al país y alimentan suba explosiva de bonos

El billete "contado con liquidación", que surge de ingresar divisas utilizando títulos públicos, cuesta 2 centavos menos que en el mercado formal, algo que no ocurría desde julio de 2008. El bonista hoy acepta que le paguen menos pesos, con la consecuente pérdida, con tal de comprar bonos argentinos
La explosiva suba que experimentan los títulos públicos está dejando anécdotas más que curiosas en la plaza financiera. Una de ellas habla del apetito (difícil de explicar para muchos en la city porteña) de traer dólares para comprar bonos públicos. De hecho, que los títulos hayan subido por segundo día consecutivo hasta 10% no responde exclusivamente a una rotación de cartera entre inversores locales. Los fondos del exterior son los que están moviendo al mercado de renta fija. El saldo de esta oleada no es sólo una baja en el tipo de cambio (mayorista y minorista), que fue contenida por compras del BCRA en torno a los u$s 200 millones tan sólo ayer, sino en la cotización del billete que surge de fugar o ingresar capitales por fuera del mercado de cambios formal utilizando bonos. Conocido como "contado con liquidación", es la operatoria mediante la cual el dinero está ingresando al país para aprovechar la suba de los bonos. El dato es que ayer el "contado con liqui" cerró en $ 3,81, o sea dos centavos menos que el precio en el mercado spot ($ 3,83). Esto quiere decir que el inversor convalida que le paguen un precio menor al que obtendría "liquidando" sus dólares en el circuito formal con tal de ingresar capitales. El anecdotario dirá que es la primera vez desde julio del 2008 que el contado con liqui está por debajo del precio spot.

Calificadas fuentes del mercado financiero contaron a este diario que los fondos de pensión del exterior son los que están ingresando divisas para comprar bonos. Conocidos en el ámbito bursátil como fondos de real money, actúan como lo hacían las AFJP locales. Siguen un benchmark o índice y tienen una política de inversión de mediano plazo o largo plazo. Esto sería una buena noticia para los bonos ya que las subas no están sustentadas por los fondos especulativos (hedge funds) que son extremadamente volátiles. "El real money funciona utilizando su exceso de liquidez y en la búsqueda de rentabilidad. Pero lo positivo es que te ponen el piso a los precios de los bonos porque mantienen la inversión a más largo plazo", comentó el trader de un banco extranjero.

Como el abecé de las inversiones, si uno compra es porque otro vende. En ese sentido, se cree que los inversores locales están vendiendo bonos para que los extranjeros los compren. "La rotación no es de cartera de los locales sino más bien de inversores. En un mercado muy chico como el nuestro, el peso de los grandes fondos explica subas del 10%. Con la plata de los inversores locales no alcanza para ver alzas de esa magnitud", dijo un operador. Tan es así, que en la ventanilla de venta estuvo el Banco Central. Ayer, ante la avalancha de la demanda, salió a desprenderse de Discount en pesos (la tenencia con mayor peso en la cartera de bonos del BCRA).

"El mundo tiene otro apetito por Argentina. Eso hizo que algunos jugadores de afuera salieran a comprar. Y el mercado es una plaza chica que va para un lado y para el otro según la tendencia. Y ésta, viene siendo hace algunas semanas que los bonos se aprecien. La liquidez sigue latente y el swap de deuda que hizo Boudou fue positivo para el mercado. Los bonos son una apuesta de mediano plazo. Puede ser que algunos decidan tomar ganancias en el corto plazo pero sigue la tendencia positiva porque tienen recorrido", explicaron desde una importante entidad privada.

En medio de todo esto, el verdadero termómetro de riesgo argentino sigue contrayéndose. El Credit Default Swap (CDS), seguro para cubrirse de un default, a 2 años (bajo el mandato de CFK) cayó 9,5% ayer (-75% en lo que va del año). El seguro a 5 años, el más negociado, también cedió pero sigue siendo el más alto de la región (supera incluso a Venezuela).

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