Fondos comunes y fideicomisos: el colmo de la ‘ANSeS-dependencia’

La industria de fondos cierra el año con un derrumbe del 40% en su patrimonio. Los fideicomisos, por su parte, hoy pagan tasas de interés récord, que llegan al 40%
Los efectos secundarios de la nacionalización del sistema de jubilaciones se están sintiendo con mucha fuerza. Entre los negocios más afectados están sin dudas el de los Fondos Comunes de Inversión (FCI) y el de los fideicomisos, que tenían en las AFJP a su cliente más importante.

En el caso de los FCI, la industria cerrará el año con un patrimonio de

$ 13.008 millones, un 40% menos de lo que tenía a fines de 2007, y un mínimo en cinco años. Esta abrupta reducción se produjo también como consecuencia de la crisis global, que ha minado fuertemente la rentabilidad: los fondos de bonos de largo plazo acumulan una pérdida del 60% en 2008, y los de acciones latinoamericanas caen 51%, según datos de The Fund Pro.

Los fideicomisos, por su parte, han sufrido un castigo de otro tenor. La escasez de inversores ha hecho que se dispare la tasa de interés que pagan estos instrumentos. De hecho, los fideicomisos cerrarán 2008 con tasas que ya superan el 40% anual, cuatro veces más de lo que rendían en enero de este año.

Tras la muerte de las AFJP, la demanda de FCI y fideicomisos se ha achicado considerablemente. Los cálculos de los analistas indican que con la estatización, ambos han perdido alrededor de un 30% de mercado. Es por este motivo que de aquí en adelante estarán a merced de un solo ahorrista: la ANSeS. Por estos días, los participantes de estos mercados están haciendo lo imposible por obtener el respaldo del organismo. Los FCI parecen haberlo conseguido: en diciembre, la sangría de dinero se detuvo. De hecho, entraron en lo que va del mes unos $ 900 millones, un máximo desde febrero de este año. La mayoría fue a fondos de plazo fijo, y se sabe que algo de ese dinero proviene de la ANSeS.

El mercado de fideicomisos, por su parte, cierra el año en medio de negociaciones con la ANSeS. Desde mediados de noviembre, la “mesa chica” del organismo ha estado coqueteando con esos instrumentos: ni bien se supo la noticia de la estatización de las AFJP, la gente de Boudou salió a comprar fideicomisos para tranquilizar al mercado. Durante un mes se quedó casi religiosamente con el 30% de todas las emisiones. Pero a mediados de diciembre y súbitamente, la ANSeS se retiró del mercado, complicando mucho la situación de las empresas que ofrecen crédito al consumo. En las últimas semanas han quedado sin poder ser colocadas dos emisiones, mientras que las que sí fueron vendidas tuvieron que pagar tasas muy elevadas.

Sin embargo, el viernes el Gobierno anunció que destinará a través de la ANSeS $ 1000 millones a la compra de fideicomisos de consumo en los próximos 60 días, a cambio del compromiso de las cadenas de electrodomésticos de bajar las tasas de la venta en cuotas, que llegan al 140% o más.

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