Fondo Especial del Tabaco: la Nación ahora le busca la quinta pata al gato

En lo que parece otro golpe bajo en la interminable lucha del kirchnerismo con el campo, los productores tabacaleros de la provincia se están viendo privados de la llegada de una parte importante del Fondo Especial del Tabaco.
Con un Ministerio de Agricultura que todavía no termina de acomodar el apero y una Secretaría de Agricultura que deja pasar los días, sin tener en cuenta o sin tener conocimiento de los tiempos que demanda el cultivo de tabaco, no se remiten los fondos que por ley les corresponden a los productores. El argumento es el cumplimiento de normas acordadas con la Organización Mundial de Comercio, una forma elegante de buscarle la quinta pata al gato.

Los criterios de distribución, igualitaria para las siete provincias, que pretende aplicar la Secretaría de Agricultura de la Nación, no tienen en cuenta que detrás de cada hectárea jujeña que produce 3500 kilos del mejor tabaco del país, hay una larga lista de factores que apuntalan el resultado final.

Abono de la tierra, labranza, cultivo, lucha contra las plagas y muchísima mano de obra, sin contar el seguro contra el granizo y la lucha contra este fenómeno natural que se logró mitigar en base al esfuerzo de la Cooperativa de Tabacaleros de Jujuy y todos sus asociados, son los pilares sobre los que se sostiene una actividad que es la segunda tomadora de mano de obra, después del Estado provincial.

Ahí radica uno de los principales desacuerdos y como respuesta, la Secretaría no aprueba los programas como fueron remitidos desde Jujuy, sobre todo los que corresponden al 80 por ciento del fondo. Eso lleva a que al no ser aprobados no haya resolución y al no tener resolución, no se transfiera la plata. Una forma directa y muy eficiente de generar problemas económicos a un sector productivo que históricamente para estas fechas ya contaba con esos recursos para afrontar la campaña.

Los argumentos de la Secretaría, basados en los límites impuestos por la Organización Mundial de Comercio en acuerdos suscriptos con nuestro país en 1994 ponen limitantes a otros efectos que no se tocan en ningún punto con lo reglamentado por la ley 19.800. Un misterio que sólo los inescrutables senderos de la política pueden permitir.

Mientras tanto, la máquina de impedir ha sido aceitada con la llegada del ministro de Agricultura, Julián Domínguez, quien -dicen los que lo sufren- está enredado con la nueva botonera a su cargo y el efecto de cámara lenta que hasta ahora le imprimió a su gestión.

Diciembre está a un tranco de pollo y la primera "bajereada" de esta cosecha, es muy posible que coincida con la "feria" administrativa porteña que se inicia a mediados del mes doce, fecha a partir de la cual será muy difícil encontrar algunos funcionarios con poder de decisión sobre estos temas. ¿Será éste el año que se abra el acopio de tabaco, sin que la provincia haya percibido en su totalidad los recursos del Fondo Especial del Tabaco correspondientes a campaña anterior?. El ministro Domínguez tiene la palabra.

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