En el Fondo no ha cambiado nada

En el Fondo no ha cambiado nada
El organismo dijo que la economía caería 2,5 puntos este año y subiría sólo 1,5 el próximo. También reflejó las discrepancias internas con las cifras del Indec. Boudou se reunió con el Comité Académico que revisa el trabajo del Instituto y hubo definiciones.
El FMI presentó ayer sus estimaciones sobre la evolución de la economía mundial para lo que queda del año y para 2010. Como ocurre de manera casi invariable desde 2003, sus proyecciones para Argentina se encuentran teñidas por una pátina de pesimismo o de expectativas menos favorables que las que difunde el Gobierno. El organismo arriesga que el PIB caerá 2,5 por ciento en 2009 y tendrá una recuperación modesta el próximo ejercicio, con una expansión de sólo 1,5 por ciento. Las cifras contrastan con la suba de 0,5 por ciento este año y 2,5 el siguiente que figuran en el proyecto de Presupuesto 2010. Pero eso no es todo. El documento del Fondo advierte que las estadísticas del Indec en materia de precios y PIB son cuestionadas por "analistas privados", quienes reflejan una inflación más alta y un crecimiento más bajo que los que dice el organismo.

Unas horas después de que el informe del FMI se hiciera público desde Turquía, adonde arranca mañana su asamblea anual, el ministro de Economía, Amado Boudou, encabezó una nueva reunión del Comité Académico que revisa la actuación del Indec. Allí se plantearon dos cuestiones importantes: los académicos dijeron que su intención es abrir el abanico de consultas a todos aquellos actores que participan en la confección de estadísticas y, en segundo lugar, coincidieron con las autoridades –también estaba el DT del Indec, Norberto Itzcovich– en que es preciso encarar una reflexión profunda sobre cómo se mide la pobreza y la indigencia, para desarrollar un indicador más representativo que el actual.

Respecto del primer punto, el de ampliar el universo de participantes que opinen sobre el trabajo del Indec, permitiría que trabajadores del Instituto que reprueban su actuación desde enero de 2007 encuentren un canal institucional para expresarse. Lo mismo ocurriría con especialistas de distintas disciplinas que vienen siendo muy críticos con la actual gestión. De todos modos, esto todavía está en proceso de construcción y ayer en la reunión con Boudou no se mencionaron ni personas ni grupos específicos.

El ministro pone todas las fichas al Comité Académico para rescatar la imagen del Instituto –al menos lo que se pueda– y lograr que el FMI retire de sus documentos la observación sobre los datos de inflación y PIB. Se trata de una llamada al pie que recibe sólo Argentina dentro de los casi 190 países que integran la entidad. Dice textualmente: "Analistas privados estiman que la suba del IPC ha sido considerablemente mayor. Las autoridades han creado un Consejo Académico para abordar el tema. Analistas privados también tienen la visión de que el crecimiento del PIB ha sido significativamente menor que el de los datos oficiales desde el último trimestre de 2008".

Ese tipo de aclaraciones se repiten desde abril del año pasado, aunque anteriormente también figuraba que gobiernos provinciales reportaban diferencias con el cálculo de la inflación. Eso ya no está. Pero en su lugar ahora se incluyó no sólo la discrepancia de "analistas privados" con el dato de inflación sino también al del PIB.

Más allá de esta cuestión, para Argentina no es nuevo que el FMI tenga una visión desesperanzada sobre el proceso económico que vive el país desde 2003. Desde aquel año hasta el presente, siempre estimó en sus Perspectivas Económicas Mundiales que la economía crecería menos de lo que finalmente ocurrió. En 2003 dijo que el PIB avanzaría 3,0 por ciento y creció 8,8, en 2004 publicó 5,5 y fue 9,0, en 2005 proyectó 6,0 y fue 9,2, en 2006 vaticinó 7,3 y fue 8,5, y el año pasado, ya con la crisis internacional, consignó 6,5 y fue 6,8.

Para América latina, el organismo señaló que habrá una mejora, ya que el PIB caería este año 2,5 por ciento (en julio decía 2,6) y en 2010 subiría 2,9 (contra el 2,3 anterior). Brasil será la locomotora, indicó, con una contracción de 0,7 por ciento este año y un crecimiento de 3,5 el próximo. Argentina, en cambio, será el segundo país que más caerá en 2009, detrás del -7,3 de México.

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