El Fondo del Bicentenario toma forma

Por Gustavo Sylvestre

No hemos tomado una decisión aún... lo estamos analizando con nuestros equipos legales y técnicos".

La frase se le escuchó ayer a la tarde al Presidente del Banco Central de la República Argentina, Martín Redrado. Se refería al polémico Fondo del Bicentenario, que se conformará en base a reservas del Banco Central, que es cuestionado por la oposición y que tiene un pedido de investigación en la Justicia.

Mientras el Ministro de Economía Amado Boudou defendió, a través de una presentación espontánea en el Congreso, la conformación del mismo porque entiende que dará certidumbre a la economía argentina y despejará el panorama financiero para el año próximo. El Gobierno considera que el Banco Central no pondrá reparos a la conformación del mismo, como en su momento no se opuso al uso de reservas para el pago al Fondo Monetario Internacional.

Boudou y Redrado hablaron en su momento, antes del anuncio presidencial, de los objetivos de este Fondo del Bicentenario. El Ministro de Economía le explicó al titular del central en su despacho el por qué de la necesidad de dar ese paso y de la importancia que el gobierno le daba al mismo.

Ayer mismo trascendió desde la Justicia que por el momento no hay elementos para imputar a Boudou ni a Redrado de cargo alguno, ni para avanzar en una investigación. "Cuando se le pagó al Fondo nadie cuestionó nada judicialmente, además por el momento ni siquiera se ha usado el mismo," sostienen fuentes de los Tribunales de Comodoro Py.

Boudou se muestra confiado sobre las perspectivas económicas para el año próximo. "No todo será viento de cola, algún mérito debemos haber hecho para haber soportado la debacle económica a nivel mundial" sostiene en la intimidad el Ministro de Economía quien cree que la economía argentina crecerá a niveles cercanos a los de los años anteriores a la crisis internacional.

"Hay buenos anuncios de inversiones en las principales empresas, hay previsibilidad y un gobierno que acompaña a los empresarios", agregó el titular de la cartera económica.

Tras los encuentros con los empresarios y los sindicalistas, el Gobierno intentó despejar algunas dudas sobre la marcha de la economía, y prometió, en ambos encuentros, generar los climas necesarios para que ese crecimiento, que los analistas privados también prevén, se pueda dar y repercuta positivamente sobre la cuestión social y el empleo.

Finalmente, la Presidenta daría luz verde para la concreción de un proyecto varias veces anunciado pero muy demorado: la conformación del Consejo Económico y Social, como un ámbito para la discusión de políticas públicas, que sirvan a la gobernabilidad y a establecer políticas de estado en el año del Bicentenario.

El Gobierno deberá dar ejemplos, que no ha dado aún. Deberá aportar lo suyo para que las expectativas positivas que hay sobre el año próximo se concreten finalmente. Tendrá que aprovechar que no es un año electoral e intentar bajar la crispación, como sabiamente le acaba de aconsejar el decano de la Suprema Corte de Justicia, Carlos Fayt, y lograr que, finalmente, se transparenten los índices de medición del Indec, denunciados hasta por el Consejo Académico de las Universidades que habían sido convocadas por el propio Ministro de Economía.

Mientras tanto, la oposición, que busca ser alternativa en el próximo turno electoral, también deberá comprender que en la medida que a la Argentina le vaya bien, a los argentinos les va a ir mejor y que ellos serán beneficiarios directos en un eventual gobierno que les toque llevar adelante.

Porque como bien reflexionó el ex presidente Raúl Alfonsín antes de su partida: nunca más la política del péndulo en la dirigencia argentina, desear que al gobierno de turno le vaya mal, para que los que están en el llano puedan llegar al poder. Hoy la sociedad le reclama por igual, a oficialismo y oposición, que trabajen por el bien común, pensando en las necesidades de la gente. La gente ha demostrado, en las elecciones pasadas, que sabe usar el poder que le da el voto, para castigar y premiar, y que la foto de ayer, puede cambiar mañana.

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