Fondo del Bicentenario: una jugada no del todo clara

Aún siguen los debates sobre si la utilización de las Reservas del Banco Central era apropiada para garantizar el pago de los vencimientos de deuda de 2010. La semana pasada se resolvió pagar con una Letra del Tesoro a 10 años al Banco Central a cambio de los u$s 6.500 millones.
A priori, bien. A segunda vista, dudas. Algo así están las opiniones de los analistas con respecto a la decisión del Gobierno de "blindar" o asegurar el pago de los vencimientos de la deuda pública para el año próximo.

Sucede que, si bien la intención de la administración Kirchner es buena, es inevitable pensar en los puntos débiles de la decisión. En este sentido, algunos analistas opinan que la medida de crear un fondo para asegurar el pago de la deuda "quiso despejar dudas donde no había mayores preocupaciones".

En este sentido, según la consultora Econviews "el anuncio de usar las reservas internacionales (aún si se consideran en "exceso") debilita al Banco Central, especialmente porque los fondos igualmente hubiesen estado disponibles en un escenario de estrés, ya sea a través de que el Central le vende dólares al Tesoro a cambio de los ahorros en pesos (como hizo para el pago del último cupón del Boden 12, recientemente), o bien a cambio de un bono (como en el caso del pago al FMI) o incluso apropiándoselas directamente". Las alternativas estaban.

No obstante, como resultado, esta decisión genera dudas sobre si hay otros motivos detrás de la creación de este fondo, como un mayor déficit fiscal o problemas en las cuentas fiscales provinciales.

Además, las tasas de interés que los títulos públicos ya tenían antes del anuncio implicaban una baja probabilidad de default del gobierno. Por lo que el hecho de anunciar un "seguro" de pago era casi innecesario.

"Excesos"

El concepto de "exceso" de las reservas de libre disponibilidad supuestamente deriva de que durante la Convertibilidad la Base Monetaria debía estar cubierta por un monto equivalente en activos en dólares en el Banco Central (incluidos títulos públicos nacionales). Eso, teóricamente, aseguraba que los billetes emitidos en moneda local pudieran ser "convertidos" en moneda extranjera al tipo de cambio fijado ($1 a US$1).

Bajo el contexto monetario actual no hay necesidad normativa de cubrir la base de ninguna forma. Por lo que una caída de las reservas no tendría impacto directo en los agregados monetarios. Pero se asume que ante una corrida sobre el tipo de cambio cuanto mayor sea la capacidad de respuesta del Banco Central, más resguardado está el valor del peso.

Una Letra

El lunes pasado se firmó la resolución con la descripción de la Letra que entregará el Tesoro al BCRA a cambio de los u$s 6.500 millones de las reservas.

Según lo poco que se logró filtrar, será un instrumento similar al utilizado en el momento de cancelar la deuda con el FMI: Letras del Tesoro. Serán a 10 años de plazo y con un rendimiento similar al que tienen las reservas internacionales.

Los analistas estiman que la intención del Gobierno es directamente utilizar el 100% de esas reservas comprometidas para el pago de la deuda. A tal efecto, se usarán dos cuentas en el Central que también fueron descriptas en la resolución del Ministerio de Economía: una para pagos a organismos multilaterales y otra para los tenedores de títulos de la deuda argentina.

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