El FMLN apuntará a la pobreza y el desempleo

La lucha contra la desigualdad y la violencia urbana y el impulso al desarrollo económico se cuentan entre los principales objetivos del electo presidente Mauricio Funes. Según su portavoz, “Brasil es el norte a seguir”.
La victoria de la ex guerrilla salvadoreña del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en las elecciones presidenciales del domingo marcó una vuelta de página en la historia política de El Salvador. Tras 20 años ininterrumpidos de gobiernos de derecha, la izquierda asumirá el poder con grandes desafíos por delante, en especial en lo que hace al mejoramiento de los indicadores sociales. La lucha contra la pobreza y la violencia urbana y el impulso al desarrollo económico se cuentan entre los principales retos que enfrentará el próximo gobierno.

En El Salvador, los números no son buenos. En esta nación centroamericana, el 37 por ciento de la población se encuentra por debajo de la línea de pobreza, y de ese porcentaje, un 11 por ciento se encuentra sumergido en la indigencia. La mortalidad infantil es del 22 por mil y la tasa de analfabetismo roza el 20 por ciento.

En este sentido, el analista político Dagoberto Gutiérrez remarcó la negligencia de las anteriores administraciones. “Los gobiernos de la derecha no privilegiaron a los pobres ni a los desposeídos, sino a aquellos grupos de poder que se enriquecieron del aparato de Estado y dejaron por último a los pobres, que luego de 20 años de gobiernos de Arena siguen siendo igualmente pobres.”

Según Sigfredo Reyes, portavoz del FMLN, la política del nuevo gobierno apuntará hacia estos ejes. “La acción de Mauricio (Funes) una vez que asuma el gobierno se centrará en reducir la pobreza y lograr una legítima generación de empleo para el país. Para ello debemos luchar para erradicar la corrupción que existe en el Estado, para así generar las condiciones necesarias para fomentar la inversión extranjera en el país”, señaló a este diario desde San Salvador.

El portavoz del FMLN remarcó la situación particularmente vulnerable que ocupa su país para enfrentar la crisis global, debido a la relación de dependencia que une a la economía de El Salvador con la de Estados Unidos, mercado que absorbe más de la mitad de las exportaciones y país en el que viven más de dos millones y medio de salvadoreños, que envían anualmente unos 3700 millones de dólares en remesas a su país de origen, representando el 17 por ciento del PBI nacional.

Por estos motivos, Reyes consideró que fomentar la relación con Washington es vital para el país centroamericano. “La relación con Estados Unidos es fundamental para nuestra economía y lo seguirá siendo. Debemos seguir fomentando la inversión, pero elevando su calidad. Para ello debemos mejorar los niveles de educación de nuestro pueblo. Tenemos que ir más allá de las maquilas, sabe, me refiero a los talleres textiles y de ensamblado que constituyen la mayor parte de la industria en nuestro país”, precisó.

Reyes también se refirió a los países de la región, y señaló que Brasil es el norte a seguir. “Lo que ha hecho el presidente Lula es asombroso en materia de reducción de la pobreza, al tiempo que ha logrado continuar desarrollando la economía de su país. Sin dudas Brasil es un modelo a tener en cuenta”, explicó.

La lucha contra la violencia urbana también será uno de los mayores desafíos del gobierno de Funes, quien prometió hacer hincapié en la prevención antes que la represión, en un país que registró 3179 homicidios en el 2008 y donde ocurren 12 asesinatos por día, principalmente debido a las maras o pandillas urbanas. “Es preferible tener planes preventivos de la violencia delincuencial antes que dar más represión como lo hicieron los cuatro gobiernos de Arena”, estimó el rector de la Universidad Centroamericana, José María Tojeira.

Para lograr sus fines, el presidente electo ya conformó un equipo de transición, pero además remarcó que pretende trabajar con la oposición para lograr consensos más amplios. Con 35 diputados sobre 84 bancas, el FMLN deberá lograr ciertos acuerdos con Arena.

“Dadas las condiciones en las que recibiré el país, lo primero que tengo que hacer en cuanto asuma el poder es convocar a un pacto nacional. Nuestro gobierno tiene que ser de unidad. No puede ser de otro modo. Los problemas que tiene este país sólo pueden resolverse con el esfuerzo de todos los sectores”, precisó Funes.

El ganador del domingo sabe que para llevar adelante su programa de gobierno necesitará fondos. Por eso, ya adelantó que está decidido a tensar las cuerdas desde el Estado: prometió fomentar una mayor cultura de pago de impuestos entre la población, al tiempo que aseguró que combatirá el contrabando y la evasión fiscal.

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