Flexibilizan exportaciones de granos

El Gobierno y las cerealeras acordaron liberar los embarques de trigo y maíz; desconfianza en el campo
El Gobierno y las mayores cerealeras que exportan desde el país firmarán hoy un acuerdo para abrir los registros de embarques de trigo y maíz a cambio de que esas empresas garanticen el abastecimiento de esos granos en el mercado interno. El texto del acuerdo fue redactado por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y por el jefe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, y no alcanza a todas las compañías del sector.

La medida no es una apertura de las exportaciones, actualmente cerradas, porque para poder embarcar los granos el sector privado necesita los permisos de exportación (conocidos como ROE), que administra la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), con la supervisión de Comercio Interior.

El acuerdo tiene cuatro artículos. En el primero se dejan "disponibles y abiertos de manera permanente" los registros de exportación que administra la Oncca "para las empresas que suscriban" el texto. En el segundo, se obliga a esas compañías a "abastecer el mercado interno tanto de trigo como de maíz" si se produce algún faltante. En el tercero se consigna el precio al que los exportadores venderán a molinos, industrias, procesadores avícolas y feedlots, y en el cuarto se prevé que la Oncca "convocará mensualmente a las partes interesadas a una reunión de evaluación y seguimiento del presente".

Los considerandos del acuerdo atribuyen la caída de la producción a las "contingencias climáticas atravesadas durante la campaña 2008/2009" y dicen que para "la campaña 2009/2010 se pronostica un régimen de lluvias que debería allanar los problemas descriptos".

La firma de este compromiso se produce en momentos en que el 90% del trigo de la campaña 2009/2010 está sembrado y cuando prácticamente las decisiones de sembrar o no maíz ya están tomadas. La perspectiva no es favorable para estos cereales, que este año tuvieron magras cosechas (8,7 millones de toneladas de trigo y 13,5 millones de toneladas de maíz). Según estimaciones privadas, la implantación de maíz caerá este año el 25% y la cosecha de trigo -considerando un área sembrada de 2,7 millones de hectáreas- apenas superaría los 6 millones de toneladas.

No es la primera vez que las partes acuerdan un pacto de este tenor. Sí es novedoso que Cargill, Dreyfus y Nidera, entre otras compañías internacionales, le presentaran el acuerdo a la Comisión de Enlace del campo. En una reunión celebrada ayer en la sede de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), altos ejecutivos de las exportadoras les explicaron a representantes de las cuatro entidades los alcances del proyecto.

De ese encuentro participó el presidente de CRA, Mario Llambías, que se mostró muy escéptico sobre los resultados del acuerdo. "Tenemos grandes dudas de que esto sea útil para la producción y no sabemos cómo puede funcionar. El temor es que los mercados internos sigan sin funcionar y que haya menos exportación y más concentración del mercado porque habrá menos compradores. Tenemos mucha desconfianza", dijo el ruralista.

Aunque el campo mostró su escepticismo, en el borrador del acuerdo aparecen dos firmas exportadoras estrechamente vinculadas con dos entidades de la Comisión de Enlace: la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), que está integrada en la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), y Agricultores Federados Argentinos (AFA), cooperativa vinculada a la Federación Agraria Argentina (FAA). Además, acompañarán el proyecto el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), Cargill, Aceitera General Deheza, Nidera, Mayer-Wolf, Bunge, Louis Dreyfus, Noble, Curcija, Gear SA, ADM, Productos Sudamericanos, Oleaginosa Moreno y Multigrain.

Aunque buenos, los precios internacionales de los dos cereales están presionados a la baja por las buenas condiciones climáticas en los Estados Unidos, mayor productor mundial de maíz y tercero en trigo.

Comentá la nota