Flagrante papelón político

Tal vez haya que buscar mucho para detectar gestiones políticas tan pobres, y que causan tanta desazón, como esta del actual ministro de Gobierno, Javier Silva. Son tan graves los errores en los que incurre que lejos de despertar conmiseración o solidaridad, el oficialismo ya debería pensar en reemplazarlo.
No solo por la inseguridad, que de más está decirlo, por ahora no parece importar mucho en el Gobierno, o las poco amistosas relaciones que se granjeó con casi todos los intendentes opositores y hasta los propios, los de signo radical, sino por esta reciente grave complicación que le surgió al oficialismo a propósito de su mala relación con el intendente de Valle Viejo, Gustavo Roque Jalile.

Haber…si un intendente que controla dos votos de la Cámara de Diputados dice "tengo el honor de decir que jamás nos quebramos. El Gobernador junto a sus funcionarios del Movimiento Renovador entregaron la conciencia y los pocos principios que tenían al kirchnerismo. Se bajaron tanto los pantalones en Buenos Aires que cuando se los quisieron subir de nuevo ya tenían el elástico bastante estirado. Son muy caraduras a la hora de hablar de traiciones, cuando fueron ellos los primeros en darle la espalda a los candidatos del radicalismo nacional", merece alguna atención extra, o no?

Nadie piensa en privilegios o sobornos, sino contemplar la posibilidad concreta de que llegado el momento, ese intendente, se cobrará lo que entiende son ataques contra su gestión; ni hablar si esos ataques incluyen denuncias judiciales que las firman concejales opositores. Con declaraciones de ese calibre, cualquier hipótesis de conflicto debería considerar medidas para cauterizar heridas. Como no se curo ni se extirpó nada, la herida sigue sangrando, y la sangre puede llegar al rio.

Fueron muchas las picardías del funcionarios del gabinete de Eduardo Brizuela del Moral de las que se queja el intendente Jalile, pero ninguna tendrá el impacto de ésta ultima, la de la denuncia judicial que firmó el concejal Alberto Barrionuevo pero que todos saben se ideó en Casa de Gobierno, justo en una cuestión importante para el oficialismo, la Cámara de Diputados. Son errores, graves, casi de novatos, que no se condicen con el rango de Silva.

Comentá la nota