Fisuras PROperonistas: Macri analiza, De Narváez apoya y Solá se opone

Fisuras PROperonistas: Macri analiza, De Narváez apoya y Solá se opone
El jefe de Gobierno porteño, que ayer adelantó los comicios en la Ciudad, dijo que "si (el proyecto K) beneficia a la sociedad, nos subimos". De Narvaéz anticipó su "vocación de acompañar" la inciativa. Y Solá la rechazó de plano y agitó fantasmas de fraude. En cambio, la UCR y la CC se oposieron con argumentos calcados.

El anuncio de la presidente Cristina Fernández de Kirchner, desde Chubut, en el que impulsó el proyecto para adelantar las elecciones legislativas nacionales al 28 de junio, revolucionó a la política argentina y logro un objetivo, tal vez, impensado: agrietar -aun más- a la oposición. Mientras en la Coalición y la UCR mantuvieron la postura Anti-K a ultranza, el PROperonismo, la fuerza más joven, mostró su debilididad.

El jefe de Gobierno, Mauricio Macri, fue -cuanto menos- timorato. Fiel a su estilo, más allá de bromear sobre el "medio Presidente" Néstor Kirchner, en conferencia de prensa se mostró cauto y decidió tomarse más tiempo para definir su postura. "Si nos convencemos en las próximas horas de que la medida beneficia a los argentinos, nos subimos", concluyó.

Sin embargo, deberá enderezar las naves antes de que ocurra algún accidente, porque los extremos de su nueva alianza, Francisco De Narváez y Felipe Solá, quedaron enfrentados.

De Narváez, a quien el adelantamiento de las elecciones lo favorecería porque adelanta en las preferencias electorales a su socio Felipe Solá, anticipó su "vocación de acompañar la decisión del gobierno nacional".

"Vamos a ir a una situación de equilibrio, para ver dónde están las mayorías y las minorías", dijo. Y aseguró estar predispuesto a concentrar su campaña para lograr buenos resultados: "No tengo ninguna imposibilidad de poder volcar mis propuestas con mayor intensidad en los próximos 90 días".

Solá, quien en esta nueva alianza ya había evidenciado algunas diferencias con Macri -problemas de cartel para ser entrevistados en el programa de Luis Majul mediante-, se distanció también de De Narváez: "Lo tomamos mal por la práctica sorpresiva. Es una maniobra llena de picardía y de mala fe de parte del Gobierno nacional, los argumentos no son creíbles porque si hubiera una crisis el gobierno necesita más legitimidad, pero va a tener menos porque sabe que va a perder la mayoría legislativa".

El ex gobernador de la Provincia cree que el oficialismo quiere adelantar las elecciones para no perder votos luego de tomar sus medidas frente a la crisis financiera. Además, confesó que tampoco estaba de acuerdo con el cambio de calendario en los comicios de la Ciudad, pero que no lo había manifestado porque se podrían leer "intenciones políticas".

La base del PRO, representada por Federico Pinedo, ya había dado su veredicto más temprano: "Cuando los gobiernos toman decisiones tienen que tener un interés público y no tomar medidas que solo benefician a los funcionarios. No entiendo cuál es el interés público en la propuesta del Gobierno".

"LOCURA INSTITUCIONAL". La reacción de la Coalición Cívica ante el anuncio de CFK fue inmediata y se ubicó, lógicamente, en el lugar de oposición: "Queremos anticipar que nos oponemos terminantemente porque destruye la poca confianza que hay. A este Gobierno no le creemos y, cuando hace estas cosas, le creemos menos", declaró desde el Senado Gerardo Morales, líder de la UCR.

Margarita Stolbizer, por su parte, apuntó hacia el presidente del Partido Justicialista como cerebro de esta nueva jugada del oficialismo: "No hay antecedentes de un gobierno que modifique el calendario electoral sin tener un diálogo con las fuerzas políticas, como en este caso, a excepción de la llamativa presencia del presidente del PJ en el acto", expresó.

"Néstor Kirchner está llevando a la Presidente a un nivel de locura institucional. Esto implica la manipulación de las reglas de juego para una competencia justa y democrática y evidencia la falta de voluntad para que el proceso electoral sea transparente", agregó la aliada de Elisa Carrió.

Stolbizer señaló, además, que la conclusión que saca la oposición de este proyecto impulsado por el oficialismo es que es "la confesión de la propia debilidad del Gobierno": "La Presidente debería ocupar su tiempo en reunirse, por ejemplo, con el gobernador de la Provincia para solucionar la inseguridad, en lugar de ver cómo hacer para no seguir perdiendo votos".

Morales, por su parte, agregó que la decisión "del matrimonio Kirchner es una gran irresponsabilidad" y sólo aporta más problemas a la sociedad: "¿Por qué agregan conflictos a los que ya tenemos? Ahora habrá otro debate en el Congreso. No se resuelve el conflicto con el campo, no se resuelve la inseguridad y se agrega otro problema".

Por último, Morales sugirió un pensamiento común en las líneas opositoras: "Están queriendo ocultar los problemas, en una de esas quieren desviar la atención de la gente para que estemos tres meses discutiendo esto. La desesperación es el paso previo a la locura, y ahora están tirando del mantel para que todos los argentinos paguemos los platos rotos".

Comentá la nota