Fisuras en el juecismo por caso Ortiz Pellegrini

Varios integrantes del bloque del Frente Cívico cuestionan el accionar del presidente del bloque en juicios contra el Estado. Si estas fisuras se transforman en votos, su suerte quedará sellada.

Se esperaba que hoy la comisión legislativa que investiga al presidente del Frente Cívico, Miguel Ortiz Pellegrini, emitiera finalmente despacho absolutorio o condenatorio sobre el legislador, pero la decisión fue postergada 14 días, para darse tiempo y también pronunciarse en forma simultánea sobre la otra investigación que lleva adelante contra el peronista Domingo Carbonetti.

La postergación y el pronunciamiento simultáneo accede a un planteo realizado por el bloque radical, aunque se trate de dos inculpaciones de gravedad muy distinta: Ortiz Pellegrini es investigado por violar en reiteradas oportunidades la Constitución de Córdoba (artículo 88) por patrocinar millonarias demandas contra el Estado, y Carbonetti, por patrocinar un juicio de divorcio y, a su vez, ser miembro del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados.

El pronunciamiento de la Comisión de Asuntos Institucionales (la investigadora) se producirá recién el martes 15 de setiembre, por lo que el despacho estará disponible para tratarse al día siguiente, aunque para este caso -tratamiento sobre tablas- deberá contar con mayoría agravada. De cualquier manera, una sanción contra un miembro de la Cámara debe contar también con dos tercios: si se puede reunir mayoría agravada para lo segundo, la tendrán para lo primero.

Pero por estas horas ése no es el asunto. La novedad son los importantes cuestionamientos que existen en el seno del bloque que conduce el propio Ortiz Pellegrini. Habría tres integrantes de la decena de legisladores que tiene la bancada, disconformes con su alegato de hace dos semanas, en el entendimiento que no rebatió, como le habría prometido a sus pares, las graves pruebas que existen en su contra.

De más está decir que si estas por ahora fisuras y cuestionamientos se transforman luego en votos en su contra, la suerte de Ortiz Pellegrini pendería de un hilo, porque más de un radical vacilante se sentiría ayudado para inclinar el pulgar hacia abajo.

De lo que hasta ahora se sabe, el peronismo iría en bloque con sus 36 votos a favor de la destitución, a los que se sumarían kirchneristas y "satélites" del peronismo. Pero estos aportes no alcanzarían para llegar a la masa crítica de 47 votos (dos tercios) para tomar la dramática decisión.

Igual, ésta sería la opción de máxima que persigue el más resuelto en la porfía contra Ortiz Pellegrini, el presidente de la bancada peronista, Daniel Passerini. Otras alternativas serían un simple apercibimiento -debería descartarse la absolución lisa y llana porque nadie se animaría a colocar en condición de inmaculado a Ortiz Pellegrini - o una suspensión de pocas semanas, de varios meses o años.

La pregunta del millón sobre cómo se llegaría a los 47 votos -tomando por cierto que el peronismo va en bloque y lleva con él a sus socios ad hoc- es qué va a pasar con los doce apóstoles del radicalismo. Es previsible, como lo sugiere la metáfora bíblica, que habrá varios judas con acuerdos "punto a punto" con el tránsfuga (radical 24 años, juecista desde hace 2), pero también debe descontarse que habrá algunos radicales que no se anunciarán con el brazo en alto sino con el pulgar.

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