La fiscal y tarifaria se discute hoy en el recinto

Asamblea de concejales y mayores contribuyentes

Esta noche se trata el proyecto de ordenanza fiscal y tarifaria elevado por el Ejecutivo. Aunque el oficialismo argumentará que las tasas de impacto domiciliario permanecerán sin alteración, los de la oposición irán en contra de los aumentos para el sector de comercio e industria. También se opondrán al nuevo tributo para generar un fondo de obras públicas.

Desde las 20.30 de ayer, los concejales y los mayores contribuyentes se reunirán en la planta alta del Palacio Municipal para dar tratamiento al proyecto de ordenanza fiscal y tarifaria diseñado por el Departamento Ejecutivo para el Ejercicio 2009. Las tasas de ABL y Servicios Sanitarios permanecerán sin alteraciones, pero proponen un incremento del 100 por ciento para los valores que deben tributar la industria y los comercios. Distintos sectores de oposición se pronunciarán en contra de esos incrementos. Además, tampoco avalarán la iniciativa de crear un nuevo tributo para generar un fondo para obras públicas. Sin embargo, el oficialismo alcanzaría la mayoría que le permita dejar sancionada la nueva ordenanza.

Los encargados de defender en el recinto la propuesta elevada por el Ejecutivo, serán los concejales justicialista. En diálogo con EL NORTE José María Díaz Bancalari, presidente del bloque del PJ, ya argumentó a favor del proyecto, señalando que “no hay grandes incrementos para el común de la gente, y los domicilios particulares de los vecinos contribuyentes”, y explicó que en la propuesta del Ejecutivo permanecen inalterados los valores de las tasas de mayor impacto, como las de ABL (alumbrado, barrido y limpieza) y Servicios Sanitarios.

Sin embargo, sí existen incrementos para el resto de las tasas y derechos, que están en el orden del 30 por ciento. Además, el proyecto prevé un incremento del 100 por ciento para la tasa por inspección de seguridad e higiene. En este sentido, el presidente del bloque justicialista argumentó que “es una tasa que venía rezagada”, y explicó que esas tasas no se habían incrementado, más allá de los casos puntuales de tres industrias básicas cuyas alícuotas fueron elevadas en un 200 por ciento en el transcurso de este año.

El bloque justicialista introducirá además algunas modificaciones al proyecto, que tendrán que ver con una exención para los pequeños comercios, los que facturan hasta 12 mil pesos mensuales.

De acuerdo a los sondeos de ayer –y más allá del voto negativo que adelantaron diversos sectores de oposición- el oficialismo podrá alcanzar la mayoría de votos que le permita dejar sancionada la nueva ordenanza. A los 8 votos de los del bloque justicialista, se sumarían los de las concejales Mónica Basualdo, Emma Segovia y Alcira Domínguez, del desmembrado bloque del Frente para la Victoria. Además, la propia Basualdo podría presentar alguna idea para enriquecer la propuesta del Ejecutivo para la generación de un fondo de obras públicas.

De esta manera, el oficialismo aseguraría los votos afirmativos de 11 concejales. Teniendo en cuenta que por lo general los votos de los mayores contribuyentes tienden a ser un espejo de la votación de concejales, habrá que contar entonces con los 22 votos necesarios para dejar la iniciativa sancionada.

Otros que podrían avalar la propuesta del oficialismo son el frentista Antonio Cicchese y Alberto Teisseire, de la expresión política Partido de la Victoria. Sin embargo, ambos advirtieron ayer a EL NORTE que aún no habían tomado posición.

En contra

Los votos negativos provendrán de los diversos sectores de oposición. Los de la Coalición -cada uno por su parte, porque la interna no está resuelta- se opondrán al proyecto del Ejecutivo. La concejal Alicia Delaude no se limitará a expresarse por la negativa sino que presentará un despacho alternativo.

“Hemos decidido modificar el articulo 72º de la Ordenanza Fiscal, ya que se pretendía crear un fondo especial de obras públicas, que más allá de generar sospechas en vistas a su supuesta inconstitucionalidad, suponía un aumento general del 10 por ciento en todas las tasas, gravámenes, tributos. Y esto resulta desmedido, sobre todo en virtud de que este año ya las tasas sufrieron un aumento de alrededor del 200 por ciento”, explicó Delaude, quien completó: “Proponemos que se cree el fondo especial de obras, pero a partir de la extracción del 10 por ciento de cada una de las tasas sin que este porcentaje sea un adicional. Es decir, restarle un porcentaje a cada tasa para que sea afectado a este fondo especial”.

Además de este punto vinculado al nuevo tributo impulsado por el Ejecutivo, los de la oposición también coinciden en el rechazo de los incrementos propuestos para el sector de la industria y el comercio. En este sentido, Eduardo Morello indicó que “en este momento es impensable cualquier tipo de aumento que se quiera aplicar”, y argumentó: “No es el momento adecuado, debido a la situación de crisis que está viviendo el país. Incluso esto es contradictorio con el paquete de medidas que está lanzando el Gobierno nacional, y que implica quita de impuestos e intereses”.

Por el lado del impacto domiciliario que tendrá la nueva fiscal y tarifaria, y aunque el oficislismo argumenta que el vecino común no se verá afectado puesto que las tasas de ABL y Servicios Sanitarios permanecerán inalteradas, los de la oposición sostienen que sí golpearán al contribuyente común el nuevo tributo para obras públicas y el importante incremento que se intenta aplicar a la tasa por conexión clocal.

Desde el sector frentista más antagonista del oficialismo, Andrés Quinteros señaló en este sentido que se trata de un “contrasentido”. Recordó además que “hacia el inicio de la obra de cloacas se dijo que iban a tratar de que las conexiones cloacales fueran del mínimo valor posible”, y destacó enfáticamente que “se trata de una obra que no pasa por barrios acomodados, sino todo lo contrario”. Quinteros concluyó que “el problema no es de dinero, el problema sigue siendo de gestión”.

Otro que esta noche manifestará su oposición al proyecto del Ejecutivo, es el radical Fabián Gigli, quien, desde una mirada más política criticó la creación del nuevo impuesto para obras públicas y observó que “algún mal pensado puede llegar a sospechar que este fondo terminará siendo utilizado para hacer campaña para las próximas elecciones”.

Comentá la nota