La fiscal pidió que la justicia investigue a Silvia Petitti.

La fiscal Alejandra Ongaro pidió al Juzgado de Instrucción 1 que investigue si la diputada provincial Silvia Petitti falseó los datos de su declaración jurada presentada en 2008 cuando asumió el cargo.
Fuentes tribunalicias indicaron que la funcionaria judicial habría comprobado a prima facie las omisiones de la legisladora en ese documento. Ayer se supo que actualmente tiene 117 cheques rechazados, por una deuda cercana a los 591.000 pesos, según información del Banco Central.

Según explicaron las fuentes, Petitti, que se alejó del bloque del Frepam para conformar el unipersonal Radicalismo Independiente, podría ser acusada del delito que prevé el artículo 268 del Código Penal que establece una pena de dos años e inhabilitación especial perpetua a la persona que "maliciosamente, falseare u omitiere insertar los datos que las referidas declaraciones juradas deban contener de conformidad con las leyes y reglamentos aplicables".

Diferencia.

Ongaro, titular de la Fiscalía 5, luego de pedir informes al Banco Central, habría establecido que la diputada provincial denunció en su declaración jurada un pasivo significativamente menor al informado por la entidad financiera. Ante la sospecha de que cometió un delito, pidió al Juzgado de Instrucción 1 que inicie una causa penal.

Petitti, en su declaración jurada, afirmó a comienzos de 2008 que tenía una deuda de 60 mil pesos. Sin embargo, a fines del año pasado estalló públicamente el caso en el que quedó involucrada y se conocieron las maniobras con cheques sin fondos, dinero de prestamistas, que hoy ya acumulan más de medio millón de pesos.

Justificación.

Petitti, al menos públicamente, dijo que no había casilleros en la declaración jurada para explicar que sus deudas habían sido contraidas con prestamistas privados. Hace poco, realizó un pedido de quiebra en el que declaró que solamente debía 129.000 pesos a sus acreedores.

La fiscal Ongaro inició la investigación cuando estalló el escándalo de las deudas de la legisladora. Para entonces, la diputada había recibido el apoyo de la dirigencia radical, que no conocía la magnitud de la deuda. A través de la prensa se advirtieron otras irregularidades detrás de estas maniobras que se sumaron a los valores rebotados y que pusieron en jaque a la diputada: que había realizado negocios con prestamistas privados y que no declaró parte de su deuda en su declaración jurada, lo que comenzó a ser investigado por la fiscal. Los cheques rechazados siguieron acumulándose y desde la línea interna a la que respondía, la Blanca, se le pidió que dejara el cargo. Petitti entonces conformó un bloque unipersonal para no dejar el puesto en la Legislatura.

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