Una fiscal denunció al intendente de Lonquimay por amparar un cabaré

Contención: actuó de oficio y pidió que la Justicia lo investigue por "incumplimiento de funcionario público". Había dicho que las whiskerías son lugares de "contención espiritual" para camioneros y jóvenes.

La fiscal Alejandra Ongaro pidió ayer que la Justicia investigue al intendente de Lonquimay, Luis Rogers, por el delito de incumplimiento de deberes de funcionario público por haber dicho que las whiskerías son lugares de "contención espiritual" de camioneros, viajantes y jóvenes y de haber permitido el funcionamiento de un prostíbulo bajo la fachada de una whiskería. Además, acusó al subcomisario Darío Alanís, a cargo de la comisaría de esa localidad, de "connivencia". También denunció al dueño de la "whisquería" Good Night, Carlos Fernández, del delito de "facilitador de la prostitución".

Fuentes judiciales informaron que la denuncia fue presentada ayer por la fiscal Ongaro ante el Juzgado de Instrucción Nº 7 a cargo de Florencia Maza.

La fiscal actuó de oficio luego de las declaraciones del intendente Rogers. Investigó y recolectó pruebas para incriminarlo de que tendría conocimiento de que Good Night era un prostíbulo y no una whiskería. Es que los prostíbulos están prohibidos por ley.

Good Night está ubicado sobre la ruta nacional Nº 5, frente al acceso al pueblo. Desde que en Santa Rosa se prohibieron este tipo de locales nocturnos se generó en toda la provincia un fuerte debate porque se han encontrado jóvenes esclavizadas que son obligadas a ejercer la prostitución. La decisión adoptada en la ciudad capital fue imitada por algunas localidades de la provincia. La Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia aconsejó a todos los municipios a sumarse a la iniciativa de Santa Rosa.

En este contexto el intendente de Lonquimay defendió la whiskería Good Night. Dijo que era un lugar de "contención espiritual" de camioneros, viajantes y jóvenes. Los concejales de la localidad aprobaron la semana pasada una ordenanza para prohibir la instalación de nuevos cabarés, pero permitieron que siguiera funcionando Good Night. En medio de esta discusión Rogers amenazó con vetar cualquier ordenanza que prohibiera el funcionamiento de ese local.

Ayer trascendió que la fiscal Ongaro le había ordenado al subcomisario Alanís que inspeccionara la whiskería de Lonquimay. Pero luego pidió que no haga ese trabajo porque el policía fue denunciado ya que su pareja sería la persona que regentea un local de las mismas características en la localidad de Colonia Barón. Alanís fue denunciado por la dirigente Liliana Abratte, de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos.

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