Se firmó la paz en Añelo, tras intensa jornada

En un tenso ambiente popular, se debatió entre el intendente, los dirigentes sindicales y el ministro de Gobierno provincial, Jorge Tobares. Se alcanzó un acuerdo. La tensión se muda ahora a Rincón de los Sauces, donde se anunció un paro.
Tras una intensa jornada de negociaciones, se alcanzó un acuerdo entre los empleados municipales y el intendente Jacinto Hernández, de Añelo.

La comunidad estaba en virtual estado de asamblea después que un empleado municipal, delegado de UPCN, fuera herido gravemente.

El intendente Jacinto Hernández accedió tras algún suspenso a firmar un acta, que se había preparado con la presencia y acuerdo (inédito) del secretario de UPCN, Osvaldo Lorito, y del ministro de Gobierno, Jorge Tobares.

Tobares y Lorito negociaron y participaron de sucesivas asambleas durante la jornada. El viernes santo sirvió para distender la relación entre ambos –se habían enfrentado duramente en anteriores conflictos- e incluso Lorito calificó de "brillante" al trabajo del ministro.

Después de mucho hablar y chocar siempre con una negativa de parte del intendente Hernández, se había llegado al acuerdo para que los sueldos caídos del personal municipal se pagaran el lunes, con el aporte financiero del gobierno provincial, que pondrá 25.000 pesos.

Se agregó a este punto, una resolución para conformar una comisión entre todas las partes involucradas, incluyendo la participación del gobierno provincial, para dar solución al tema que originó el conflicto, unos 300.000 pesos acumulados por malas liquidaciones salariales. Esta comisión tendrá plazo hasta el jueves de la próxima semana.

Esa deuda con los empleados municipales había sido reconocida por el Municipio, pero la oferta de pagarla en 10 cuotas había sido rechazada por los empleados municipales. Este tema es el que sería evaluado y resuelto por la comisión.

Pero en una de las asambleas donde se expuso este principio de acuerdo, familiares de Ramón Fuentes, el dirigente que fue agredido y que perdió un ojo en la pelea, increparon duramente al intendente Hernández.

El jefe comunal se recluyó en su despacho, a donde lo fueron a buscar, para convencerlo, los dirigentes sindicales y el propio ministro de Gobierno, Tobares. La escena, bastante insólita aunque comprensible en un pueblo donde todos se conocen, fue una de las últimas de una jornada tan agitada que algunos la equipararon –con las diferencias del caso- con aquella Semana Santa que protagonizó el gobierno de Alfonsín en la década del ’80.

Finalmente, Hernández accedió a firmar el acta. Y la paz llegó al convulsionado pueblo de Añelo.

En Rincón

En Rincón de los Sauces los municipales anunciaron un paro a partir del lunes, si es que no hay respuesta a su reclamo de un incremento salarial de 350 pesos.

El intendente Hugo Wernli enfrenta así una nueva situación de tensión, común a los municipios en esta agitada etapa del año.

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