La firma del dictamen oficialista cerró con disidencias inesperadas

La firma del dictamen oficialista cerró con disidencias inesperadas
Se suman a las críticas de Jenefes a varios artículos, que podrían modificarse.
La firma del dictamen de mayoría del proyecto de ley de radiodifusión entregó ayer dos novedades que no estaban en los cálculos del oficialismo: el senador por Chubut, Marcelo Guinle firmó "en disidencia parcial" y la senadora Silvia Giusti que también representa a esa provincia, evitó pronunciarse y ayer no participó del plenario ni firmó el dictamen.

Giusti había anticipado a Clarín que tenía reparos sobre algunos artículos en particular del proyecto ya aprobado en Diputados. Aunque ahora crece la posibilidad de que termine votando contra la ley en general, postura que definirá tras una conversación que tendrá el fin de semana en Chubut con el gobernador Mario Das Neves.

Por su parte, Guinle -un dirigente que alega tener autonomía de las postura del gobernador- se pasó los seis días de debates argumentando en línea con el proyecto oficial. Sin embargo firmó "en disidencia parcial", sorprendiendo a las autoridades del bloque oficial y al propio Gobierno nacional. Es que el desmarque de ambos senadores acentúa la incógnita sobre la suerte del proyecto cuando el viernes se debata artículo por artículo. Si hay cambios, la ley volverá a la Cámara baja, que deberá definir si los acepta por misma mayoría con la que se aprueben en el Senado.

Ya el jujeño Guillermo Jenefes, quien presidió el plenario de comisiones que concluyó abruptamente el jueves, iba a a expresar su visión crítica. Ayer estampó su firma en el dictamen oficialista con la siguiente leyenda: "En disidencia parcial, conforme se fundamentó en el pleno". Su firma fue decisiva en las tres comisiones que integra: fue la octava de 8 que necesitaba el bloque K en Presupuesto, Asuntos Constitucionales y Comunicaciones, donde ejercer la presidencia.

El catamarqueño Ramón Saadi no se asomó al debate de las comisiones ni firmó el despacho, aunque adelantó que apoyaría en general el proyecto y votará en contra en varios artículos. Con todo, en el Senado nunca se puede estar seguro: lo sabe el oficialismo desde la derrota del proyecto que fijaba las retenciones móviles.

Otra incógnita son los dos senadores fueguinos aliados del kirchnerismo, que jugaron a las escondidas con el periodismo. No obstante, si como trascendió (ver "Fueguinos...") llegan a sumar su disidencia en el tratamiento en particular, crecen las chances de que el proyecto vuelva a Diputados.

Con la prolijidad del caso, el oficialismo completó ayer el trámite para que el proyecto de radiodifusión pueda ser debatido el viernes. Para ello, gestionó una sesión especial, ya que no es día de reunión ordinaria en el Senado. El jefe del bloque K, Miguel Pichetto, se preocupó por aclarar que "la sesión especial fue convocada por Julio Cobos". Finalmente, el vicepresidente podrá conducir el debate, ya que recién al día siguiente volvería a reemplazar en el Ejecutivo a Cristina, quien viaja a la India.

Podría muy bien ocurrir una situación de empate en la votación de los artículos más observados. Y podría tocarle otra vez desempatar a Cobos cuya postura en contra de esta norma es pública.

Difícilmente se produzca una jornada histórica como la de las retenciones móviles que catapultó a la fama a Cobos con su "voto no positivo". En el oficiliasmo hicieron saber que si les toca perder, nunca será por obra y gracia de Cobos, ya que si se llegara a un empate, un senador oficialista se iría del recinto para no votar y así ganaría la oposición sin la ayuda del Vicepresidente.

En tanto, la última jornada del plenario fue un mero trámite. La oposición no estuvo porque dio por terminado el debate el jueves, al anticiparse el dictamen de mayoría. Fue un monólogo kirchnerista y el interventor del Comfer, Gabriel Mariotto, lanzó su furia contra los medios.

"Tenían el objetivo de ganar tiempo para que de esto no se hable", dijo.

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