"La de Fiorito estaba mejor..."

Maradona se indignó por el estado del campo del Monumental. "Es un desastre, vergonzoso, es un pisadero", se quejó. Y hasta la ligó Grondona...
Necesito tomar un poquito de aire".

Diego Armando Maradona acababa de sentarse en la silla central de la sala de conferencia. Y de mirar hacia todos los rincones. Y de acomodar sus manos en la mesa. Y de suspirar. Era la imagen de un hombre relajado, salomónico, que sólo necesitaba de unos segundos para mitigar la agitación de la caminata. Pero ese hombre, claro, era Maradona. Un Maradona auténtico, dispuesto a registrar una nueva frase maradoniana para los archivos.

El pie le llegó a los siete minutos. Se le mencionó que durante la semana había ido gente del cuerpo técnico al Monumental para saber cómo estaba el campo. "Desastroso", fue la definición, breve y mordaz. "Me dieron el video. Puedo asegurar que la cancha en la que yo jugaba en Fiorito estaba mejor que el Monumental".

Está claro que Diego le tiró un poco de barro a la metáfora. Difícilmente el césped de River se encuentre en peores condiciones que el collage de tierra y pozos que se obeserva en la imagen de abajo, una instantánea del potrero que lo vio nacer con la pelota. Pero la exageración justamente define la foto de su actual bronca. "Ojalá se pudiera buscar otro escenario. Pero no se puede porque Grondona nos aclaró que el de River es el único estadio que la FIFA habilitó por capacidad".

El desencadenante de la ira maradoniana fue el show de Los Piojos del último sábado. Miles de fans disfrutaron la despedida del grupo de Ciro. Maradona, Bilardo y compañía la padecieron. Sabían que el peso de la multitud en una noche lluviosa podía desordenar un poco más un campo que ya venía desgastato. Carlos Salvador, para quien dormir es una pérdida de tiempo, estuvo esa misma madrugada en River para cotejar el desarmado del escenario y de las tarimas protectoras. El testimonio del manager y la filmación que ayer tomó el asesor de prensa, Fernando Molina, fueron los elementos que tuvo el entrenador para cargar contra el (¿verde?) césped del Monumental.

"Yo no digo que River no haga recitales. Que gane 1.000.000 de dólares por recital. Pero que las fechas las sepan manejar. No puede ser que se traiga a Messi, a Tevez, a Mascherano, a Gago, que valen millones de euros, para jugar ahí. Porque si alguien le muestra el video de la cancha al presidente de Barcelona y de los otros clubes, no sé si nos prestan a los muchachos", argumentó Diego. "Habíamos hablado con Grondona que necesitábamos un buen campo de juego. Parece que se le escapó la tortuga al presi".

Las declaraciones volaron desde Ezeiza a Figueroa Alcorta y Udaondo como una bomba molotov. Desde ahí se trató de evitar un escándolo mayor. La reacción fue programar la apertura del estadio para esta tarde para que los medios puedan ver la realidad del pasto. "Esa será nuestra respuesta", dijo un dirigente de River, entidad que cobra el 15% de lo recaudado por la Selección. "Está mejor que en el último partido con Independiente", advirtió otro. Pero Diego no sabía de contratos ni de números. "El tema es el piso, que es un pisadero. Vergonzoso".

Maradona pasó la prueba de fuego en el Monumental en su presentación ante Venezuela. ¿Y ahora? Se supone que esto no afectará su vínculo con el público más local. "En esta cancha de mierda no se puede jugar", había avisado Ortega tras un partido de River. Lo acompañó Riquelme al cabo de una fecha de Eliminatorias en ese mismo año. Y continuó un made in Núñez como Demichelis en esta misma previa.

Pero lo de Diego Armando supera en forma y contenido a las anteriores quejas. "Está horrible", siguió adjetivando. Y eso que no cantó Susan Boyle.

Comentá la nota