"El Fino" presentó su renuncia a la jefatura de la Policía Metropolitana

"El Fino" presentó su renuncia a la jefatura de la Policía Metropolitana
El polémico ex comisario general de la Federal, Jorge Palacios, se lo comunicó esta tarde a Mauricio Macri. Si bien argumentó motivos de índole personal, la decisión se debió a su inminente procesamiento por encubrimiento en la investigación de la voladura de la mutual judía AMIA.
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, vivió este martes el primer mal trago de sus primeros veinte meses de gestión: a primera hora, su hombre de mayor confianza, el ex comisario mayor de la Policía Federal Jorge "Fino" Palacios le presentó la renuncia indeclinable "por motivos personales" como primer jefe de la Policía Metropolitana. Aunque los voceros oficiales sostuvieron que su partida fue producto de un mes y medio de "feroz desgaste opositor", fuentes de la administración y del bloque PRO dentro de la Legislatura confirmaron a este diario que "Palacios se fue por las graves diferencias presupuestarias y por la falta de apoyo recibido por parte del jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y del propio (Guillermo) Montenegro".

La renuncia ocurrió un día después de que el fiscal Alberto Nisman dijera que no tenía ninguna duda sobre el inminente procesamiento del otrora jefe de investigaciones antiterroristas de la Policía Federal en la causa AMIA, en la que está acusado de encubrimiento en la investigación del atentado, a cargo del juez federal Ariel Lijo. Fuentes de la justicia federal confirmaron que "a más tardar la semana próxima se definirá la situación procesal de Palacios", una noticia que habría impactado en la sede del gobierno porteño luego de las gestiones de varios diputados PRO que llegaron a confirmar que "el procesamiento es prácticamente un hecho".

Las críticas a Palacios habían surgido desde varias fuerzas de la oposición y de organizaciones de derechos humanos y habían vuelto a tener eco el martes pasado, cuando en el acto a quince años del atentado a la AMIA el representante de la organización Familiares, Sergio Burstein, dedicó fuertes críticas al ex comisario y a Macri por designarlo. El jefe de Gobierno esquivó su presencia en el homenaje bajo el argumento de una reunión de gabinete.

Palacios, quien mantiene un estrecho vínculo personal con Macri, había sido designado como jefe de la policía porteña el 2 de julio pasado, pero participó del diseño de la nueva fuerza desde diciembre de 2007, cuando Macri se hizo cargo del gobierno comunal. "Es una excelente designación: Palacios se distingue por su ética y sus principios morales; es bueno para la ciudad que asuma este cargo", fue la definición que repitió Montenegro durante el mes y medio que estuvo obligado a defender a Palacios por todos los medios posibles.

El Fino carga con algunas causas en su contra. Estuvo procesado, y luego fue sobreseído, por la represión del 20 de diciembre de 2001 de la que participó a pesar de estar fuera de servicio, según sus palabras, "en defensa de la patria". Pero el expediente judicial que en 2004 le dio el puntapié que lo dejó fuera de la policía fue el que investigó el asesinato de Axel Blumberg, luego de hacerse pública una grabación telefónica con un integrante de la banda que secuestró al joven.

Primero como jefe de Drogas Peligrosas, luego a cargo de la unidad Antiterrorista (DUIA) y, aun después de destituido, el ex comisario mantuvo estrecha relación con la delegación local del FBI, la embajada de Estados Unidos y la DEA. Su relación con Macri comenzó cuando lo asesoró luego de su secuestro y el de su hermana. Ya que nadie puede asegurar si Palacios seguirá monitoreando la fuerza, cuyos primeros efectivos deberán salir a la calle desde mediados de octubre. Hasta que Macri defina al nuevo jefe, la fuerza seguirá bajo órdenes del ex comisario mayor Osvaldo Chamorro, mano derecha de Palacios.

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