Los fines, los medios, y la política que se fue alejando del destinatario

Los Jefes de Gabinete iban a ser los coordinadores políticos y terminaron siendo los arqueros de los gobiernos. La política se quedó sin la gente y terminó enclaustrada. José Eseverri, dentro de un armado confuso. Los jóvenes claderistas ya funcionan dentro de la UCR. El Bingo, con una valuación sorprendente. Las grandes van por el negocio de la cal. Frase 1: El dilema de la política sigue siendo el de ver si se puede perseguir objetivos loables a través de medios espurios. Frase 2: El Gobierno cree que puede recaudar 5 millones más pero el aumento de la tasa de Servicios Urbanos podría hacer caer la cobrabilidad en algunas zonas.
El escándalo de la Policía Metropolitana y la designación de dos jefes mucho más dedicados al mercadeo de información que al afán de darle seguridad a los porteños, lo expuso claramente frente a la sociedad y le quitó chances a sus aspiraciones presidenciales.

El Gobierno, a través del todo terreno Aníbal Fernández, salió rápidamente a destacarlo "el opositor" y provocar la principal controversia de la semana como para que la gente saque conclusiones y compare la dimensión de los errores de cada uno.

Parece una pelea sin la gente, pero no es así. El ciudadano común asiste como espectador y evaluador y más porque lo que está en juego es la seguridad, el tema que más preocupa y lejos al 85 por ciento de la población y que seguramente determinará el voto dentro de dos años.

Aníbal Fernández es hoy una especie de Alberto Kohan. Aquel secretario de Carlos Menem estaba para atajar todo, defender lo indefendible, y para licuar todo lo que fuese contra el Presidente.

Lo mismo hace el Jefe de Gabinete de Cristina al negar el video que muestra a Antonini Wilson en la Casa Rosada a dos meses de las elecciones de 2007 y a unos días del caso de la valija con los 800 mil dólares, lo que pone otra vez en debate el áspero tema del financiamiento de las campañas electorales. Por lo tanto, el Jefe de Gabinete terminará fagocitado por el código implícito en su misma función.

Triste destino para un cargo que fue creado para coordinar las políticas de las áreas de gobierno y no para hacer una especie de trabajo sucio.

La política en la Argentina sigue presa en el mismo dilema del que dio cuenta Nicolás Maquiavelo, en 1527, y es el de creer que se puede perseguir objetivos loables a través de medios espurios.

El autor de "El Príncipe" decía que el gobierno debía ser para el bien común, algo absolutamente imposible de concretar por la manera con la que se lograba y se mantenía el poder. Por lo tanto, el problema de fondo sigue siendo el de ver si el fin justifica los medios o si el fin debe condicionar los medios. Lo más fácil y lo más tentador está en elegir el primer camino, pero la verdad siempre e invariablemente está en lo que resulta más difícil, más esforzado y lo que requiere más tiempo de construcción.

Política sin gente

Ahora es el radical correntino, Ricardo Colombi, quien se debate en este dilema. El partido lo castiga más que a Cobos, siendo que el correntino ni siquiera llegó al encuadramiento que sí tuvo el mendocino hasta su ruptura con la Resolución 125.

Sin embargo hoy por hoy todos los radicales se rasgan las vestiduras ante la decisión de Colombi de aceptar obras de la Nación para su escasamente sustentable provincia. ¿Podrá preservar su autonomía aún dependiendo de la caja K?.

Rápida y oportunamente, algunos radicales mandaron una invitación a los presidentes de los comités para una reunión en 25 de Mayo para debatir el retorno al partido de quienes hoy están afuera.

Los Storani o los Nosigilia estarían aprovechando el affaire Colombi para acelerar los tiempos y juntar dentro del partido a quienes andan con algunos votos en el bolsillo con el fin de fortalecer la posición de quienes hoy no tienen ningún respaldo. Y de paso consagrar el cobismo dentro de la UCR.

Saben que sin Cobos no existen. Son lo yuppies de la política. Los hay también en el peronismo y son quienes hacen política sin pueblo y sin pensar en mejorar la vida de nadie, salvo la suyas o las de su entorno.

Para ellos, el partido es una agencia de empleo que les garantiza un ingreso jugoso y permanente. Antes se los calificaba de "burócratas" o "partidócratas", o lo que es lo mismo, políticos sin proyectos ni ideales, y que solo buscan cargos o cuidar sus quintitas dentro de la estructura partidaria.

Luego pasaron a ser "operadores", pero que nunca tuvieron ni patria ni bandera. Operaron tanto para Alfonsín como para Menem y también Duhalde, simplemente porque su trabajo es ayudar a la construcción de poder, y éste, en la Argentina de hoy, se ha venido vaciando cada vez más de ideología.

Surge entonces una concepción "facciosa" de la política que llevan a cabo dirigentes que jamás son escrutados por la gente. Es más, rara vez se someten al escrutinio popular, porque saben que en esa cancha van a perder siempre. Pero se manejan como pez en el agua en las oscuridades del contubernio.

¿Interpretaciones o hechos?

José Eseverri -Clarín lo incluye dentro de la "fuerte presencia del peronismo"- estuvo presente en el casamiento de Santiago Montoya, con Sergio Massa y Juan Carlos "Chueco" Mazzón, el lápiz de Kirchner y como para despejar cualquier duda del espacio que va a integrar el Intendente de Tigre en las próximas elecciones.

En el neoeseverrismo ya se sueña con una boleta "Massa - Eseverri", el primero para la Provincia y José en el Municipio, buscando su reelección. Son los nombres que se juntan en un hecho social, pero también puede tener alguna significación política.

Algo similar pasó ayer en Tandil cuando Francisco De Narváez convocó a la máxima dirigencia de Unión Pro de la Quinta, Sexta y Séptima Sección Electoral. De Olavarría fue, entre otros, Marcelo Urlézaga y Sergio Milesi, y llamó la atención las ausencias de Julián Abad, Carola Patané, la diputada Gladis González, entre otros dirigentes del PRO. Lo llamativo es que sí estuvo el azuleño Agustín Carús, como reflejando alguna interna seccional del macrismo. Aunque esto también podría llegar a ser un exceso de interpretación.

La Cantera, al comité

El viernes, la Juventud de Cantera Popular y Radicalismo Federal entraron al comité, luego de ser autorizados por las autoridades partidarias para funcionar allí.

Las elecciones de Juventud previstas para el 8 de noviembre se suspendieron posiblemente para marzo y los jóvenes se quedaron con las ganas de compulsar en las urnas.

Las versiones hablan de "irregularidades" que motivaron al presidente del comité provincia, Daniel Salvador, a suspender los comicios en todos aquellos distritos en los que hubiese más de una lista, aunque sin poder canalizar la bronca que le habría causado enterarse de algunas maniobras que "no eran propias de radicales", según confió una fuente local.

A pesar del hermetismo con el que se trató el tema, igual se pudo saber que hoy existe un fuerte debate para ver si se va con el tema al tribunal de disciplina para que se apliquen -si cabe hacerlo- las sanciones correspondientes.

Por otra parte, y como parte del mar de fondo que se vive en el partido, la agrupación interna "Arturo Illia", de reciente creación, sin ningún alineamiento con nadie a nivel nacional, provincial o local, y con el único objetivo de "defender la identidad del comité", así dicen, lo que implicaría que alguien la estaría atacando. Carlos Paladino, Alfredo Barcelona, Alberto Arnau, son algunos de los nombres.

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