Financiar la cosecha y la continuidad del apoyo a pequeños y medianos productores, la principal tarea del gobierno después de las elecciones

El gobierno provincial estudia las distintas posibilidades para financiar la próxima campaña agrícola dentro de un marco de crisis financiera y emergencia climática, teniendo como eje la implantación se las condiciones meteorológicas lo permiten- de más de 1.000.000 de hectáreas en la provincia, a pesar del traspié que ya sufrió el trigo, como consecuencia de la sequía.
La principal preocupación se centra en los pequeños y medianos productores, quienes son los que mayormente han sufrido la sequía de los últimos cuatro años, dejándolos prácticamente sin capital de trabajo. En ese marco, la ganadería, el algodón, y la horticultura estarán dentro de las prioridades para generar una lenta recuperación a partir del incremento de superficie y una adecuada comercialización. Según señaló el gobernador Jorge Capitanich a sus ministros, éstos serán los ejes de su gestión en cuanto a la producción para los próximos meses.

Más producción

El desafío, aseguran desde el gobierno, pasa por poner en marcha una estrategia de financiamiento para estimular la siembra, que sea compatible con las limitaciones que impone el sistema de precios. Es que la emergencia climática y la crisis financiera internacional fueron un verdadero contrapeso para el esfuerzo de los productores. Por ejemplo, la provincia tuvo este año casi 750.000 hectáreas sembradas de soja, que por la sequía tuvo un rinde muy bajo.

El problema, plantean, es que con suelos de productividad baja en promedio no hay perspectiva de doble cultivo, y de ahí la necesidad de afinar la atención en las demandas de los productores y apuntalar todo lo que contribuya a aprovechar la productividad potencial de los suelos agrícolas.

No se desconoce que en el domo agrícola central y en gran parte de la superficie agrícola de la provincia la productividad se sitúa en un promedio que va entre un 20 y un 45 por ciento. Si a esto se agrega el hecho de que una campaña para que sea exitosa depende también de factores como el clima y el régimen de lluvias, se advierte la necesidad de articular un modelo productivo que se adapte a las exigencias de la realidad provincial.

Pequeños y medianos

Según los datos que arrojó el último censo agropecuario chaqueño, en la provincia hay 15.700 explotaciones agropecuarias, de las cuales cerca de 10.000 pertenecen a productores que tienen menos de 100 hectáreas. Sin descuidar la atención que reclaman los grandes productores, que se verán beneficiados con las gestiones que se realizan para lograr el dragado, señalización y balizamiento de la Hidrovía Paraná Paraguay, desde Santa Fe al norte, para recuperar el sistema de transporte fluvial; más la transferencia que está a la firma de la presidente de la ex Junta Nacional de Granos (que ofrece una capacidad de almacenaje importante para el Chaco), más el puerto de Barranqueras, Ferrocarril Belgrano Cargas, y la mejora de la red vial, que ofrece un esquema que permite disminuir costos de transporte y eso impacta en el ingreso directo de los grandes productores; desde el gobierno aseguran que se hará hincapié en el apoyo a los medianos y pequeños productores, que son más vulnerables a los cambios del mercado y a las emergencias climáticas.

Por eso se diseñaron varios modelos productivos para discutir con los hombres del campo, con el fin de aportar asistencia financiera, técnica y logística, con el objeto de aumentar la productividad y los rendimientos.

Apuntalar la rentabilidad

La idea es ir más allá del sistema de subsidios para compensar pérdidas, y apuntalar la rentabilidad creciente del sector productivo. El año pasado, por ejemplo, se volcaron 42.000.000 de pesos en el sector algodonero, en términos de asistencia. De los cuales 32.000.000 fueron del fondo de la ley 26.060.

También el año pasado se contrató, por primera vez en la provincia, el seguro agrícola multirriesgo. Por otra parte, en el mismo período, de un total de 60.500 hectáreas se volcaron asistencias por 37.000.000 de pesos, de los cuales sólo se recuperaron 5.000.000 según informó el gobierno.

Sin desconocer que se estuvo frente a un escenario que combinó precios malos con rendimiento magros, que dieron como resultado una mala campaña, el gobierno confirmó que hay tres factores que condicionan la productividad: precios, clima, y disponibilidad de tecnología.

Se pudo observar, por ejemplo, en el INTA experimental de Las Breñas, que en 152 hectáreas, donde hay tecnología apropiada, se practicó la rotación de cultivos, se sembró en surco estrecho, y se trabajó con una variedad genética razonable, lo que dio como resultado una mejor rentabilidad.

Para el gobierno, el problema central pasa por asegurar por la transferencia de tecnología adecuada, y minimizar el impacto del riesgo climático, para lo cual extendió la cobertura del seguro agrícola para esta campaña de girasol y la próxima de soja y algodón.

También, aseguran, se avanza en electrificación rural, en la regularización de los títulos de propiedades, y en la mejora de caminos vecinales, entre otras medidas que buscan apuntalar la producción provincial.

En materia de producción ganadera, se informó que el año pasado se destinaron 26,4 millones de pesos a la compensación de precios por ganadería, y que además hubo financiamiento de 24 millones de pesos para remate de feria. También se contabilizan las gestiones para lograr 2.000 toneladas de cuotas extra Hilton para mejorar la adquisición de los precios para la ganadería local.

La propuesta pasa así por garantizar una mayor inversión para que la ganadería tenga valor agregado. En este sentido, se propone lograr un mayor capacidad de procesamiento de carnes para generar más empleo industrial.

En materia de exportación de carnes, se propone incrementar el cupo de exportación de la provincia con el objeto de que los precios de la producción ganadera tengan un valor promedio superior, y a la vez haya una distribución en el mercado interno a menor precio. La idea, explican, es que los frigoríficos no se queden con excedentes que debería canalizarse al productor. Así, para productos de exportación, los frigoríficos deberían pagar un precio diferencial.

Asistencia a la horticultura

Para impulsar la horticultura, se lanzó una línea de asistencia a productores del sector con 4,5 millones de pesos. Los fondos son para financiar unos 100 proyectos que deben ser presentados por los productores de frutas, verduras y hortalizas interesados ante el Ministerio de Producción.

A partir de la implementación de las tarjetas alimentarias, que en toda la provincia llegan a casi 68.000, el gobierno se propone también generar una red de productores de hortalizas con capacidad para abastecer a los supermercados locales.

La idea, explican, es que no se habiliten la recepción de tarjetas alimentarias, si el comercio no vende carne, pollos, huevos, frutas, verduras y hortalizas chaqueñas.

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