Financiación privilegiada para obras de la capital

Comparada con las municipalidades del interior, San Miguel de Tucumán recibe, según el caso, entre dos y 106 veces más dinero por km2. La excepción está dada por Burruyacu: dado que tiene el ejido urbano más reducido, presenta la mejor relación superficie/fondos, aunque es el que menos recursos recibe.
San Miguel de Tucumán es, sin lugar a dudas, la ciudad privilegiada de la provincia, en el contexto de los recursos con los que el Poder Ejecutivo asistirá a las municipalidades durante este año para la realización de obras.

El Gobierno provincial concederá a 18 de las 19 administraciones municipales (sólo La Cocha prescindió de la ayuda oficial) $ 183,6 millones en préstamos, por medio del Fondo Fiduciario Municipal, para que financien trabajos públicos y compren maquinaria. De ese volumen, el 34%, o sea uno de cada tres pesos, quedará en el departamento capital.

Pero este no es el parámetro más revelador cuando se analiza el reparto de los dineros del Pacto de Obras 2009, cuyos términos fueron establecidos por el Decreto de Necesidad y Urgencia dictado el jueves por la Casa de Gobierno, que la Legislatura avalará hoy.

Cuando se compara lo que recibirá la la intendencia que conduce Domingo Amaya con lo que obtendrán las administraciones del interior, surge que la capital conseguirá entre dos veces (respecto de Tafí del Valle) y 106 veces (respecto de Trancas) más plata por kilómetro cuadrado.

Precisamente, el volumen de la plata destinado para la capital provincial equivale a casi $ 700.000 por km2. Debajo está Tafí del Valle, con $ 360.000 por km2. Y el resto de los municipios va decreciendo en la proporción.

La excepción

La única excepción a la regla está dada por la Municipalidad de Burruyacu. Es la administración que menos fondos recibirá para la realización de tareas de infraestructura ($ 3 millones). Pero como, a la vez, es la que menor ejido urbano tiene: sólo 4 km2, eso determina que la relación entre uno y otro parámetro arroje un promedio de $ 750.000 de inversión estatal por cada km2.

Burruyacu, de hecho, presenta como característica el hecho de que tiene menos población que la vecina comuna de Garmendia. El municipio tiene, de acuerdo con el Censo de Población de 2001, 2.037 pobladores, contra los 3.743 de la delegación rural.

Los menos beneficiados

En el extremo opuesto a Burruyacu se encuentra Famaillá, una municipalidad de segunda categoría, que se encuentra en el pelotón de las mas perjudicadas en la relación superficie / fondos para obras. Como es el único departamento de la provincia carente de comunas rurales, le cabe hacerse cargo de la totalidad de la extensión territorial del departamento. Consecuentemente, recibe apenas poco más de $ 16.000 por km2.

En el caso de las municipalidades de Graneros y de Trancas, el Ministerio del Interior de la Provincia les asigna oficialmente a cada una más de 500 km2 de superficie. En el primer caso, el departamento tiene dos comunas (Taco Ralo y La Madrid) y, en el segundo, hay dos delegaciones rurales (Choromoro, Tapia y San Pedro del Colalao).

Más contrastes

Entre las disparidades aparece, también, el caso de municipios de segunda categoría, como Yerba Buena, que reciben por km2 el doble de lo que se asigna a administraciones de primera categoría, como Banda del Río Salí. Y también surge que municipalidades de tercera categoría, como Simoca, recibirán casi cinco veces más por km2 que otras de segunda categoría, como Juan Bautista Alberdi.

Fuentes oficiales de Casa de Gobierno explicaron que la asignación de fondos del Plan de Obras 2009 no considera la superficie municipal sino que tiene en cuenta los proyectos que presenta cada intendencia y las necesidades de cada comunidad.

Cada municipio afecta recursos propios para devolver a la Provincia su préstamo.

También se podrán usar para sueldos

El Decreto de Necesidad y Urgencia que puso en vigencia el jueves el Plan de Obras 2009, autoriza a las intendencias a ocupar, eventualmente, los fondos destinados a obras para pagar sueldos. Las intendencias podrán emplear esos dineros para pagar a los municipales aumentos de sueldos que disponga la Provincia.

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