En un final vibrante, Atenas retomó el control de la serie.

Se impuso por 76-74 a Peñarol, en Mar del Plata, y quedó 2-1; Locatelli, el máximo anotador con 23 puntos.
Otro ambiente, otro fervor, más futbolero, más exitista. Con trapos colgados en las tribunas, amplia identificación con los colores locales, aliento masivo e incesante y la ausencia de una barra cordobesa que oficie de contrapunto. Un sustancial cambio de cara para la definición de la Liga Nacional, que anoche cumplió con su 3er capítulo en el Polideportivo marplatense con el triunfo de Atenas sobre Peñarol por 76 a 74. Así, los cordobeses retomaron el control de la serie y se imponen por 2 a 1. Mañana, también en este escenario, el cuarto partido.

Fueron casi 8000 personas saltando y gritando por un solo equipo, clamando por el triunfo y el título que se les niega desde 1994. Sobraron entusiasmo y empuje a garganta batiente . Ensordecedor y conmovedor. Pareció que se movía el estadio con cada doble, cada triple y hasta con un lateral ganado con guapeza por los milrayitas . Un infierno que disimuló el frío y la lluvia que ayer dio fin al largo veranito en esta ciudad.

Tato Rodríguez abrió el grifo de la mejor ofensiva del torneo con dos triples a la carrera para el delirio de la multitud y un arranque promisorio de Peñarol, que siguió festejando cuando Román González sumó sus dos primeros triples de la serie. Fue una ovación tras otra.

Atenas tuvo que subir su defensa, apremiar en la mitad de la cancha y poner más friccionado el juego para empezar a equilibrar, no sin esfuerzo, porque los triples no se daban para Leo Gutiérrez y Juampi Figueroa y tampoco el contraataque. Tras el 23 a 18 del primer cuarto, los cordobeses fortalecieron su retaguardia y encontraron en Andre Laws la vía de gol que tanto necesitaban. Justo cuando el local había conseguido la máxima ventaja, a los 5 minutos (32 a 23), apareció el extranjero con 9 tantos consecutivos, para igualar en 34. De todos modos, en un partido de bajo ritmo, forcejeado y tiros incómodos, el local cerró mejor en sus últimas acciones y se llevó el parcial (43 a 37) con un triplazo de Facundo Campazzo.

El 3er cuarto (59-56) reafirmó la extraña inoperancia de los líderes: Gutiérrez en el banco descansando y con 2 puntos, igual que Román González, que perdió el duelo con Kanté y había logrado un solo doble en la zona pintada. Fue el peor lapso de la serie. Con Atenas errático, dependiendo de Kanté y Manu Locatelli, Peñarol se puso 52 a 42 y no perdió el predominio gracias a 6 puntos de otro juvenil, Sebatián Vega.

Locatelli (10 años en Peñarol) fue la peor astilla local, igual que los malos pases y las pérdidas. Los cordobeses se adelantaron 68-64 a 5m del epílogo. De allí en más fue gol a gol, en un final cerrado, discutido y agónico, con explosiones de júbilo o lamento, según la suerte del local. Y se definió en silencio, por dos triples incómodos y fallidos de José Muruaga.

* Mucha gente sin entradas para el 5° partido

Felipe Lábaque, presidente de Atenas, mostró preocupación por la forma en que se vendieron las entradas para el 5° partido de la serie final en el Orfeo, por disputarse el próximo martes: "Hubo empresas que compraron entre 500 y 600 boletos y mucha gente se quedó sin conseguir un ticket. Ya está todo vendido", señaló el dirigente.

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