En el final del año, la venta de autos usados sigue en retroceso

El mercado perdió dinamismo y clientes. Cada vez cuesta más vender vehículos usados. Hay financiación disponible, pero las altas tasas frenan a los posibles compradores. A pesar de todo, los precios no retroceden.
En Olavarría, como en el resto del país, los vendedores de automóviles, especialmente usados, extrañan cada vez con mayor nostalgia los buenos viejos tiempos, en los que el vehículo que entraba a sus agencias se vendía rápidamente. Hoy, el efecto de la crisis general, las altas tasas de los créditos bancarios y la incertidumbre extendida conspiran contra las operaciones y aplican un importante freno al sector.

Para algunos, el único consuelo es que la caída no se trata de una propiedad exclusiva del mercado local, ya que las estadísticas nacionales exhiben idéntica tendencia: en el país, la venta de automóviles usados volvió a caer en octubre un 7,4 por ciento respecto de septiembre, y mostró una baja del 2,3 por ciento respecto del mismo mes del año anterior.

Tanto los propietarios de agencias tradicionales, como los vendedores que se mueven en el ambiente callejero, comparten hoy los mismos pesares, como la dificultad de encontrar comprador para las unidades que ofrecen a la venta.

Y coinciden en sus respuestas cuando se les pregunta por qué cuesta más vender autos usados que cero kilómetro. Sin vueltas, un experimentado vendedor de vehículos viejos aportó la explicación compartida por muchos: "El que tenía plata, la sigue teniendo. Y ese, como siempre, apunta al cero kilómetro. El que no tenía plata, antes de la crisis, menos la va a tener ahora. Y el ciudadano promedio de Olavarría, como el obrero o el empleado, que es el que mueve con mayor fuerza al mercado del usado, hoy ve que su sueldo no le alcanza. Apenas sobrevive con los gastos fijos, así que no se puede dar el lujo de pensar en cambiar el auto".

Para Carlos Emiliozzi, de la agencia Dante J. Emiliozzi e Hijo, las estadísticas nacionales no están alejadas de la problemática local. "Es cierto que han bajado las ventas. Diría que prácticamente se ha notado un parate en los últimos veinte o veinticinco días, especialmente en Olavarría. Para los que tenemos la posibilidad de vender afuera, en otras localidades, se puede compensar un poco ya que hay otras localidades donde las operaciones no han disminuido tanto". Para ellos, la ventaja comparativa sigue siendo la misma de los últimos años: "Se sabe que el usado de Olavarría, en líneas generales, es buen auto. Y por eso lo siguen buscando".

A esta altura del año, a la retracción en la venta de usados se suma un problema adicional, porque en la recta final de la temporada los que están esperando adquirir un cero kilómetro, esperan hasta enero para poder patentar modelo 2010, y ya no 2009. "Aunque también están los que compran ahora, y lo patentan después de las Fiestas", rescatan varias voces, que todavía no pierden esperanzas de un leve repunte.

A la hora de las explicaciones, un hecho central en la caída de ventas son las dificultades actuales para acceder a la financiación. "Hablan de una baja en las tasas de los préstamos bancarios, pero la realidad es que todavía no se nota. Las terminales automotrices, que ofrecen su propio financiación, sí han bajado un poco. Pero los bancos todavía tienen números a los que a la gente se les hace difícil de acceder", admitió Emiliozzi.

En Automotores Villegas, su propietario coincidió con su colega en que "hubo una baja en las ventas" ¿Las razones? "La gente no tendrá dinero o, tal vez, por el momento que estamos pasando, los que sí lo tienen no lo quieren gastar", conjeturó. Desde su visión, "la mayoría no se quiere meter en planes de financiación porque no saben qué es lo que va a pasar. Inclusive, muchos ni siquiera saben si van a tener trabajo o no". De lo que no tiene dudas es de que el movimiento "ha disminuido bastante, y eso se siente". Y precisó que "aunque hay financiación bancaria disponible para los que quieren comprar, es cierto que las tasas todavía son altas. Pero los créditos están disponibles y se ofrecen hasta 60 cuotas para devolver".

Los pocos que todavía compran se mueven en una franja de precios que oscila entre los 25.000 y los 40.000 pesos.

Precios y márgenes

Un experimentado vendedor de autos usados, que se autodefine como "un tipo que anda en la calle", opinó en la misma línea que sus pares propietarios de agencias. "No anda gente en la calle, a cualquier comerciante que le preguntes te va a decir lo mismo. Las ventas están planchadas, y hoy cuesta más vender usados que vehículos nuevos".

Cuando profundizó sus dichos, completó que "el usado todavía está caro en Olavarría. A pesar de que no se venden, los precios no han retrocedido. Especialmente, porque nadie quiere bajar sus pretensiones. Y si el cliente no las baja, el agenciero tampoco puede hacerlo porque ya el margen de rentabilidad es muy chico. Entonces se hace una cadena, en la que nadie da el primer paso y los precios siguen por encima de las posibilidades de los potenciales clientes".

Entonces siguió diciendo que "si mal vendemos, cuando salimos a reponer, ni siquiera recuperamos lo que teníamos. El margen de ganancia no es ni parecido al que era antes de empezar todo el conflicto del campo con el gobierno nacional", dijo para señalar cuál fue, a su entender, el punto de quiebre que cambió la historia comercial de las últimas temporadas.

"Antes de empezar todo ese lío, las ventas iban tan bien que nadie conseguía cero kilómetro. Las noticias hablaban de las tardanzas que había en las entregas. Hoy uno se acuerda de eso y le parece mentira. Esa fue otra cosa que perjudicó a los usados. Hoy el que tiene plata va y se compra el auto nuevo, y se lo lleva inmediatamente de la agencia. Antes, para no esperar, muchos preferían un 'usado-nuevo'. Hoy ni siquiera agarramos a esa gente", se sinceró.

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