Al final, hubo acuerdo en el Senado para aprobar el plan de rescate de Obama.

Los demócratas en el Senado alcanzaron esta madrugada un acuerdo para aprobar el plan de reactivación económica que impulsa el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y según fuentes legislativas consiguieron respaldo de tres colegas republicanos, para una votación que se hará mañana domingo.
Los demócratas necesitan obtener al menos 60 sufragios para la aprobación y cuentan con 58 votos propios y, según fuentes del bloque, con 3 republicanos.

"Los norteamericanos desean vernos trabajar juntos para afrontar una de las crisis más graves de la historia de nuestro país", declaró la senadora Susan Collins, republicana que, según los trascendidos, votará a favor del paquete de medidas que impulsa Obama.

En principio los demócratas intentaron que la votación se hiciera anoche mismo, pero luego desistieron y abrieron conversaciones para definir una fecha nueva, que será mañana domingo.

El texto acordado prevé un costo de 780 mil millones de dólares, entre reducciones de impuestos, inversiones en obras públicas y apoyo a sectores en condiciones de producir inmediatamente fuentes de trabajo.

El acuerdo se alcanzó en el día en que se informó que en enero se esfumaron 600 mil puestos de trabajo en Estados Unidos.

El plan ya había sido aprobado por la Cámara de Representantes, pero como el texto del Senado es diverso, se requerirá una armonización entre ambos cuerpos. Inicialmente el paquete de medidas demandaba un financiamiento de más de 900 mil millones de dólares, pero senadores de ambos bloques buscaron reducir esa cifra y el acuerdo es por 780 mil millones.

Obama había reclamado más temprano al Congreso, por segundo día consecutivo, que avanzara rápidamente en la aprobación porque, a su entender, la situación económica del país es dramática y no se puede esperar "ni un minuto más" para evitar una "catástrofe". El jefe de la Casa Blanca había advertido a los legisladores durante la complicada jornada que resulta "irresponsable" e "imperdonable" dilatar la aprobación del paquete de reactivación económica.

El jefe del bloque oficialista en el Senado, Harry Reid, había dicho por la tarde a los republicanos, casi a modo de exhortación, que deben "decidir si se unen al presidente y a los demócratas del Congreso" en el "camino hacia la rehabilitación" de la economía norteamericana, en plena recesión.

Demócratas y republicanos buscaron contra reloj los caminos para reducir el paquete de reactivación, que en algunos de sus bosquejos llegó a superar 900.000 millones de dólares, contra 819.000 millones que prevé la legislación aprobada la semana pasada en la Cámara baja.

Comentá la nota