El final de la fiesta K y el país que nos espera, según Felipe Solá

Sin pelos en la lengua, abordó para Nuevo Diario todos los temas políticos e institucionales de candente actualidad. Dijo que se acabó el crecimiento y advierte explosiones sociales y económicas. Define al Gobierno como unitario y desnuda estrategias de campañas presidenciales.
El final de la fiesta K y el país que nos espera, según Felipe Solá

Duro, crítico y contundente en sus respuestas, Felipe Solá definió la actualidad nacional no sólo en el aspecto político y económico, sino también social. En una entrevista exclusiva con Nuevo Diario, sin pelos en la lengua, habló de las candidaturas presidenciales y de su futuro político. Kirchner, Macri, la Presidenta de la Nación, Binner y otros fueron algunos de los nombrados por el diputado nacional electo.

ND- Usted cree que el Gobierno nacional viene demostrando su lucha por el poder, especialmente después del conflicto con el campo?

S- Sigue habiendo una mirada binaria sobre la vida política e ideológica argentina por parte del Gobierno, que ya, a esta altura, roza el ridículo, que es su principal problema. Un problema que sufre todo el pueblo argentino. Tienen la idea de que primero hay que tener siempre un enemigo a mano, ir inventando distintos enemigos y el que no concuerde con esa visión maniquea de la vida argentina, básicamente es un traidor.

ND-El Gobierno pareciera cerrado al diálogo?

S- No se cuál es la estrategia del kirchnerismo. Se puede deducir algo, de acuerdo a los movimientos que hacen. Kirchner quiere hacer como que no hubo 28 de junio y pretende agrupar a su tropa con la promesa de que va a ser candidato a presidente. Es una estrategia, no veo otra más que ésa y después querrá ir dando golpes de efecto, al estilo de las AFJP, o del fútbol, pero cada vez va a ser menor porque la situación fiscal va empeorando y le va a restringir posibilidades de maniobras. No se cuál es la estrategia, no me interesa analizarla cuando uno está construyendo.

ND- Seguramente, pero todo lo que hacen influye en el pueblo argentino.

S- Absolutamente. El panorama general es empobrecimiento de la población creciente. Baja actividad económica, letargo de la economía, ausencia de inversiones y un clima general de poca esperanza. Un clima de final de fiesta. Es decir que después de los 5 años de crecimiento nuevamente estamos en crisis. El panorama de las provincias no es demasiado diferente, con un agravante y es que cada vez será mayor, porque de aquí en adelante al año que viene, van a hacer explosión los problemas fiscales de los gobernadores, ya que no van a tener prácticamente ninguna ayuda que no sea la presupuestada por parte del Gobierno nacional, y dependerán nuevamente de las transferencias absolutamente discrecionales por parte del Ejecutivo. Las cuales se van a reducir mucho por el problema fiscal del Gobierno nacional.

ND- El Gobierno no puede o no tiene la intención de solucionar estos problemas?

S- Nosotros vivimos en un país que ha venido deviniendo política y económicamente en un país unitario.

ND- Lo calificaría a este gobierno como unitario?

S- Sí, sí. Estamos frente a un país unitario. Nos parecemos a lo que Juan Manuel de Rozas hizo, que comenzó siendo federal y terminó siendo un gran centralizador. El país unitario es donde los gobernadores e intendentes se tienen que acostumbrar a vivir del pedido, de la dádiva y donde la relación política está atada al envío de transferencias discrecionales. Por lo tanto deben recurrir a llevarse bien con el jefe para que se les envié adicionalmente, y por fuera del presupuesto, la plata para una obra, para la ayuda social y creo que el año que viene será la plata para los salarios.

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