Al final, la Ciudad no demolerá viviendas de la Villa 31 y 31 bis

Al final, la Ciudad no demolerá viviendas de la Villa 31 y 31 bis
Hace un año había anunciado la demolición de 50 viviendas por el riesgo de derrumbe que existía, pero nuevas pericias relativizaron el peligro. El gobierno porteño aumentará el control para que no sigan ingresando materiales de construcción al asentamiento

Hace casi un año, el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires señaló que era necesario demoler 50 viviendas en las villas 31 y 31 bis por el riesgo de derrumbe que existía ante la precariedad de las construcciones. Sin embargo, nuevas pericias realizadas en la zona por Bomberos, Guardia de Auxilio, Agencia de Control y Ministerio de Espacio Público relativizaron el peligro.

Ante esto, la gestión macrista decidió dar marcha atrás con su idea inicial y ahora sólo 12 construcciones de altura tienen causas judiciales, aunque media docena de edificaciones irregulares están en la mira de la Ciudad.

De todas formas, el gobierno porteño aumentará el control para que no sigan ingresando materiales de construcción, al tiempo que buscará mejorar los espacios públicos y los servicios esenciales. De hecho, antes de que finalice noviembre se inaugurará una red de agua potable en la 31 bis, que antes se alimentaba de este suministro de un camión cisterna.

De cara a impedir la entrada de nuevos materiales para evitar que se siga construyendo en altura, la Ciudad llegó a un acuerdo con el juez federal Pablo Cayssials un nuevo sistema de control para que los inspectores se ubiquen en una sola entrada de la villa.

Por el momento, un grupo de inspectores se ubica en las esquinas de las calles 4 y 5 para revisar la carga de los camiones que ingresan a la zona. A pocos metros de allí, otro grupo recibe el pedido por escrito para el ingreso de materiales de forma legal. Una vez que verifican que los mismos son para mejoras de la vivienda y no para construir en altura permiten su paso. Mientras tanto, la Policía Federal vigila las otras cinco entradas.

Además, dentro de la villa, un grupo de inspectores vestidos de civil recorre las calles, mientras tres cámaras monitorean la zona las 24 horas del día desde el Ministerio de Justicia porteño. Juan Pablo Piccardo, ministro de Espacio Público de la Ciudad, explicó que "cuando vemos un camión, le avisamos a la Policía para que lo detenga. Y el juez nos autorizó a decomisar la carga".

¿Realmente se contiene el ingreso de materiales?

Si bien desde el gobierno porteño aseguran que la entrada de camiones con materiales de construcción ha disminuido, la gente que vive en las villas y algunos inspectores señalan que el ingreso sigue sucediendo, pero en pequeñas cantidades, por lo que se dificulta frenar el crecimiento del asentamiento, publicó el diario Clarín.

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